<p>Ocho lactantes han sufrido vómitos y problemas gastrointestinales tras consumir leches infantiles cuya composición se investiga por posible contaminación con la toxina <strong>cereulida</strong>. Cinco de los pequeños han tenido que ser hospitalizados, tal y como recoge el boletín de alertas del <a href=»https://www.ecdc.europa.eu/sites/default/files/documents/Communicable-disease-threats-report-week-6-2026.pdf»>Centro Europeo para el Control de Enfermedades (ECDC)</a> y ha adelantado<i> El País.</i></p>
Desde diciembre de 2025 se han retirado del mercado varios lotes por la posible presencia de la toxina cereulida
Ocho lactantes han sufrido vómitos y problemas gastrointestinales tras consumir leches infantiles cuya composición se investiga por posible contaminación con la toxina cereulida. Cinco de los pequeños han tenido que ser hospitalizados, tal y como recoge el boletín de alertas del Centro Europeo para el Control de Enfermedades (ECDC) y ha adelantado El País.
En ninguno de los casos la causa de los vómitos ha podido confirmarse mediante estudios de laboratorio, pero los pequeños habían consumido productos potencialmente afectados por la contaminación.
Desde Sanidad, Pedro Gullón, director de Salud Pública, señala que «estamos reforzando la vigilancia por subiese más casos y nos hemos puesto en contacto con todas las comunidades autónomas». Desde diciembre de 2025 se han retirado preventivamente del mercado varios lotes de leches infantiles de distintas marcas tras la detección de la presencia de cereulida en algunas muestras.
Gullón también expone que no es sencillos establecer una causalidad segura de que «esos casos que son sospechosos de de haberse intoxicados con Bacillus cereus son completamente por ello o forman parte de otros casos de diarreas comunes que ocurren en los en los lactantes».
La cereulida es una toxina que puede provocar náuseas, dolor de estómago y vómitos y producir deshidratación en los niños; sus efectos negativos son, en general, bajos o moderados, aunque dependen de la edad infantil. Los más vulnerables a los riesgos son los recién nacidos o bebés menores de seis meses. La toxina está producida por la bacteria Bacillus cereus (B. cereus).
Dado que esta bacteria está ampliamente distribuida en el medio ambiente (suelo, agua, plantas, etc.) está presente de forma natural en una amplia variedad de materias primas y de productos alimenticios tanto de origen animal como vegetal. Según la información del ECDC, se tomó la decisión de retirar las leches del mercado tras detectar la contaminación en uno de los ingredientes de las fórmulas, el ácido araquidónico, que se utiliza como suplemento de omega 6.
La retirada de productos que se ha llevado a cabo en los últimos meses ha afectado a varios países, tanto dentro como fuera de la UE. Según las autoridades europeas, «los productos retirados han tenido una amplia distribución en la UE y otros países; por lo tanto, la probabilidad de exposición a un lote de fórmula contaminada es de moderada a alta para los lactantes que la consumen».
De cualquier manera, el informe del ECDC señala que el riesgo para los menores de un año, los pequeños a priori más vulnerables a los efectos de la toxina es «moderado».
«Muchos de los productos contaminados han sido identificados y retirados, por lo que las probabilidades de de exposición se están reduciendo, y eso también rebajará los riesgos», añaden.
En su informe, el ECDC también indica la la situación en otros países. En Bélgica, cinco bebés han dado positivo a exposición a cereulida en muestras fecales; en Francia se investiga la relación con la toxina de 11 hospitalizaciones infantiles (en cinco de ellos se confirmó el consumo de leche de fórmula, mientras que en el resto no fue posible constatar su uso) y Reino Unido ha reportado 36 casos de bebés con síntomas gastrointestinales tras consumir lotes implicados en la alerta.
Según ha señalado la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha realizado una evaluación del riesgo para la cereulida en lactantes y ha determinado las concentraciones de cereulida en los preparados para lactantes y en los preparados de continuación que podían ser preocupantes desde el punto de vista de la seguridad alimentaria. Esta evaluación pretende ayudar a los gestores de riesgos de la UE a determinar cuándo deben retirarse los productos del mercado como medida de precaución para la salud pública.
La Aesan ha ido detallando la retirada de lotes, que afectan a productos de Nidina 1, Lactalis Nutrición, Babybio Caprea 1 y Babybio Optima 1, Almiron y Bledina.
Salud
