Con el fin de ofrecer una nueva alternativa que permite optimizar el tiempo de los agricultores al momento de realizar las labores de cultivo, la asociación de mujeres “Aviadoras del futuro” (AVIF) innovó con el servicio de drones de uso fitosanitario, que permite el manejo sostenible de cultivos frutales, como manzanas y duraznos, utilizando bioinsumos en lugar de químicos convencionales para la fumigación.
Alison Iñiguez y Esther Clemente, son dos jóvenes cofundadoras de la primera asociación de mujeres piloto de drones que cuentan con certificación y especialización en drones agricultores.
El grupo está conformado por siete damas, provenientes de los municipios de Cotagaita, Villazón y Tupiza de la región de los Chichas, del departamento de Potosí; además de San Lucas y Camargo, de Chuquisaca.
Iñiguez, oriunda de Nor Chichas, del municipio de Cotagaita (Potosí) también es Ingeniera de profesión y una de las portavoces de AVIF. “Vengo de una pequeña comunidad, he crecido en medio de los productores, en el área rural. Produciendo durazno, maíz, siempre con la idea de mejorar”, relató.
Precisamente con ese fin, “de mejorar la producción, innovar y avanzar”, es que conformaron AVIF luego de capacitarse con el apoyo de Aecid y la Fundación Ayuda en Acción.
“Nos hemos organizado después de ser capacitadas con Aecid y Ayuda en Acción. Somos siete chicas”, detalló Clemente, a tiempo de indicar que “hacemos servicios de fumigados con drones y además queremos capacitar a otras personas”.
Además, con la firme idea de seguir superándose, tienen prevista la capacitación en drones multiespectrales. “Son otro tipo de drones que ayudan a identificar qué durazno o planta de durazno está mal de unos mil o dos mil duraznos que podríamos tener en nuestros cultivos”, explicó.
Al igual que la mayoría de las integrantes del grupo, las jóvenes tienen parcelas productivas y “de primera mano” conocen los problemas que podrían presentarse en el tema de producción, lo que representa un plus importante para su actividad.
“En este caso, nos estamos especializando en parcelas frutícolas, porque en nuestras regiones se produce más durazno, pero al ser plantaciones grandes y lugares, por lo general, accidentados se demoraba mucho en la fumigación”, manifestó Clemente, quien es del municipio de Camargo, provincia Nor Cinti, del departamento de Chuquisaca.
La experta dijo que con la ayuda y manejo de los drones esas labores de cultivo se tornaron más sencillas y, sobre todo, rápidas.
“Nos demandaba, con la mochila fumigadora, más tiempo hacer el fumigado, el control fitosanitario, pero ahora con los drones lo que nos enseñaron con esta nueva tecnología nos reduce tiempo y costo”, reiteró la emprendedora.
APOYO
Además de la capacitación, la Fundación Ayuda en Acción les presta los drones de la institución para demostrar a los demás pobladores, que con su uso se pueden obtener buenos resultados.
El costo del dron agricultor que utilizan; el T10 agras DJI, está valuado en más de 15 mil dólares.
BENEFICIO
“Nos ayuda a reducir los costos de inversión a la mano de obra. Es decir, nosotros al dron le podemos poner cualquier insumo orgánico y eso reduce el tiempo de costo, porque generalmente cuando es con mochila motofumigadora tenemos que contratar a alguien para que lo haga y depende de la dimensión del terreno se contrata a dos o tres (personas), en cambio este tipo de drones nos ayuda a reducir el tiempo estimado de la fumigación de la parcela”, sostuvo Clemente.
Por ejemplo, con el uso de la mochila motofumigadora, una parcela de una hectárea la fumigan en un día y medio o hasta dos, pero con la ayuda del dron la misma labor la realizan hasta en media hora. Entonces, el costo de tiempo es menor, además también ayuda a controlar homogéneamente la intervención.
“Es decir, a veces manualmente siempre hay uno que lo hacen más o menos, pero con esto (dron) la fumigación es uniforme”, recalcó la joven.
Asimismo, permite reducir el uso de pesticidas convencionales y genera un incremento en la producción de frutas saludables.
PROYECCIÓN
Para más adelante, las emprendedoras de AVIF estudian la incursión en el occidente boliviano y ayudar en el cultivo de quinua, entre otros productos nacionales.
La entrada “Aviadoras del Futuro”, opción para la fumigación de cultivos se publicó primero en El Diario – Bolivia.
Con el fin de ofrecer una nueva alternativa que permite optimizar el tiempo de los agricultores al momento de realizar las labores de cultivo, la asociación de mujeres “Aviadoras del futuro” (AVIF) innovó con el servicio de drones de uso fitosanitario, que permite el manejo sostenible de cultivos frutales, como manzanas y duraznos, utilizando bioinsumos
La entrada “Aviadoras del Futuro”, opción para la fumigación de cultivos se publicó primero en El Diario – Bolivia.
Con el fin de ofrecer una nueva alternativa que permite optimizar el tiempo de los agricultores al momento de realizar las labores de cultivo, la asociación de mujeres “Aviadoras del futuro” (AVIF) innovó con el servicio de drones de uso fitosanitario, que permite el manejo sostenible de cultivos frutales, como manzanas y duraznos, utilizando bioinsumos en lugar de químicos convencionales para la fumigación.
Alison Iñiguez y Esther Clemente, son dos jóvenes cofundadoras de la primera asociación de mujeres piloto de drones que cuentan con certificación y especialización en drones agricultores.
El grupo está conformado por siete damas, provenientes de los municipios de Cotagaita, Villazón y Tupiza de la región de los Chichas, del departamento de Potosí; además de San Lucas y Camargo, de Chuquisaca.
Iñiguez, oriunda de Nor Chichas, del municipio de Cotagaita (Potosí) también es Ingeniera de profesión y una de las portavoces de AVIF. “Vengo de una pequeña comunidad, he crecido en medio de los productores, en el área rural. Produciendo durazno, maíz, siempre con la idea de mejorar”, relató.
Precisamente con ese fin, “de mejorar la producción, innovar y avanzar”, es que conformaron AVIF luego de capacitarse con el apoyo de Aecid y la Fundación Ayuda en Acción.
“Nos hemos organizado después de ser capacitadas con Aecid y Ayuda en Acción. Somos siete chicas”, detalló Clemente, a tiempo de indicar que “hacemos servicios de fumigados con drones y además queremos capacitar a otras personas”.
Además, con la firme idea de seguir superándose, tienen prevista la capacitación en drones multiespectrales. “Son otro tipo de drones que ayudan a identificar qué durazno o planta de durazno está mal de unos mil o dos mil duraznos que podríamos tener en nuestros cultivos”, explicó.
Al igual que la mayoría de las integrantes del grupo, las jóvenes tienen parcelas productivas y “de primera mano” conocen los problemas que podrían presentarse en el tema de producción, lo que representa un plus importante para su actividad.
“En este caso, nos estamos especializando en parcelas frutícolas, porque en nuestras regiones se produce más durazno, pero al ser plantaciones grandes y lugares, por lo general, accidentados se demoraba mucho en la fumigación”, manifestó Clemente, quien es del municipio de Camargo, provincia Nor Cinti, del departamento de Chuquisaca.
La experta dijo que con la ayuda y manejo de los drones esas labores de cultivo se tornaron más sencillas y, sobre todo, rápidas.
“Nos demandaba, con la mochila fumigadora, más tiempo hacer el fumigado, el control fitosanitario, pero ahora con los drones lo que nos enseñaron con esta nueva tecnología nos reduce tiempo y costo”, reiteró la emprendedora.
APOYO
Además de la capacitación, la Fundación Ayuda en Acción les presta los drones de la institución para demostrar a los demás pobladores, que con su uso se pueden obtener buenos resultados.
El costo del dron agricultor que utilizan; el T10 agras DJI, está valuado en más de 15 mil dólares.
BENEFICIO
“Nos ayuda a reducir los costos de inversión a la mano de obra. Es decir, nosotros al dron le podemos poner cualquier insumo orgánico y eso reduce el tiempo de costo, porque generalmente cuando es con mochila motofumigadora tenemos que contratar a alguien para que lo haga y depende de la dimensión del terreno se contrata a dos o tres (personas), en cambio este tipo de drones nos ayuda a reducir el tiempo estimado de la fumigación de la parcela”, sostuvo Clemente.
Por ejemplo, con el uso de la mochila motofumigadora, una parcela de una hectárea la fumigan en un día y medio o hasta dos, pero con la ayuda del dron la misma labor la realizan hasta en media hora. Entonces, el costo de tiempo es menor, además también ayuda a controlar homogéneamente la intervención.
“Es decir, a veces manualmente siempre hay uno que lo hacen más o menos, pero con esto (dron) la fumigación es uniforme”, recalcó la joven.
Asimismo, permite reducir el uso de pesticidas convencionales y genera un incremento en la producción de frutas saludables.
PROYECCIÓN
Para más adelante, las emprendedoras de AVIF estudian la incursión en el occidente boliviano y ayudar en el cultivo de quinua, entre otros productos nacionales.
La entrada “Aviadoras del Futuro”, opción para la fumigación de cultivos se publicó primero en El Diario – Bolivia.
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