Cada año, justo antes de las vacaciones, hay una conversación que se repite una y otra vez en consulta. Después de más de 15 años trabajando con pacientes, puedo decir que rara vez es una sola persona la que expresa el mismo miedo: “Casi prefiero no irme de vacaciones ahora que por fin siento que lo estoy haciendo bien. Tengo miedo de descontrolarme”. Y ese miedo no aparece porque las vacaciones sean un problema, aparece porque hemos acabado confundiendo dos conceptos que deberían ser completamente distintos: hacer dieta y llevar una alimentación saludable.
Si creemos que comer bien es restringir, un helado, una paella en la playa o un postre típico parecen incompatibles con una alimentación saludable
Cada año, justo antes de las vacaciones, hay una conversación que se repite una y otra vez en consulta. Después de más de 15 años trabajando con pacientes, puedo decir que rara vez es una sola persona la que expresa el mismo miedo: “Casi prefiero no irme de vacaciones ahora que por fin siento que lo estoy haciendo bien. Tengo miedo de descontrolarme”. Y ese miedo no aparece porque las vacaciones sean un problema, aparece porque hemos acabado confundiendo dos conceptos que deberían ser completamente distintos: hacer dieta y llevar una alimentación saludable.
Feed MRSS-S Noticias
