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Fuente: https://www.mundodeportivo.com
Toribio Blanco
Austria vela armas para su encuentro con España, un duelo de dieciseisavos que afronta con ilusión. Son casi 30 años sin Copa del Mundo, sin fase eliminatoria desde 1954, que fue su edición de mayor éxito, llegando a semifinales y al tercer puesto. A la sombra de Alemania y una rivalidad desigual, el combinado austriaco ha tenido trayectorias irregulares en los Mundiales, incluso en la vigente edición, pero puede hacer daño a España con algunos de los argumentos que le han hecho pasar de grupos.
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Ralf Rangnick ha estabilizado a Austria en las citas de élite. Tras reeditar su mejor puesto en una Eurocopa, octavos, en 2024, ha logrado romper la barrera de la fase de grupos en este Mundial. Y sin su mejor hombre, Christoph Baumgartner. El mediapunta venía de una campaña esplendorosa en el Leipzig, con 17 goles y 8 goles, caído de la lista por su única lesión muscular en cinco años. Veteranos como Alaba y Sabitzer han dado un paso adelante.
A Austria no le sobra talento, pero eso completa su plan de presionar y recuperar arriba con un fútbol sin florituras. Está entre los diez equipos que más recupera en campo contrario (30 por partido) y el segundo que mejor presiona al rival tras México (5 presiones efectivas por encuentro).
En fase ofensiva, se prioriza ser directos y sorprender al adversario desde lejos. No en vano, solamente Argentina y Francia, con 3 cada uno, han anotado más fuera del área que Austria (2). El centro y el remate es su otra gran suerte: es la quinta selección en centros buenos al área (15) y la quinta en goles tras centro (2).
En cuanto a nombres propios, David Alaba ha vuelto a su sitio tras años de problemas con las rodillas en el Real Madrid. Marcel Sabitzer es el termómetro en el centro del campo, uno de los fijos que lo ha jugado todo con Austria hasta el momento. Konrad Laimer da salida por fuera y es otra arma ofensiva. Dio una asistencia en el loco 3-3 ante Argelia y con el Bayern dio 12 pases de gol este curso. Marko Arnautovic, uno de los goleadores históricos del cuadro austriaco, con 22 tantos, está siendo utilizado como revulsivo por Rangnick, con apenas 112 minutos.
La debilidad de Austria proviene de su zaga. De los países que siguen vivos en el Mundial, sólo Noruega (8) ha encajado más. Su portero Schlager, con 2 tantos recibidos por choque, es uno de los eslabones menos sólidos de la cadena. Y no precisamente porque le tiren demasiado a Austria, que recibe 5 disparos entre sus palos, pero su portero apenas ha parado el 60% de esos lanzamientos, un dato muy alejado de los conjuntos más compactos de la Copa del Mundo, como la propia España, que no ha encajado y no concede ni dos tiros a puerta por partido.
Deportes – eju.tv

