Las extensas filas para abastecerse de diésel continúan afectando a transportistas y conductores en Cochabamba, donde decenas de vehículos permanecen durante varias horas e incluso días en inmediaciones de distintas estaciones de servicio a la espera de combustible.
En las avenidas Blanco Galindo y Villazón se constató que las filas se prolongan por varios kilómetros de la ruta troncal. Camiones, flotas y vehículos particulares ocupan parte de la vía mientras esperan cargar diésel para retomar sus actividades habituales y continuar con sus viajes.
“Desde anoche estoy esperando; esto perjudica a todos porque tenemos que estar esperando días para cargar”, manifestó uno de los conductores afectados por la demora.
Los transportistas advirtieron que la falta de regularidad en el abastecimiento repercute directamente en sus ingresos, debido a que deben suspender viajes, postergar entregas y asumir gastos adicionales mientras permanecen en las filas.
“Tenemos que erogar gastos en viáticos, mínimo es 70 bolivianos a 100 bolivianos por hacer fila”, señaló otro chofer, quien cuestionó el costo económico que representa permanecer durante largas jornadas a la espera de combustible.
A los perjuicios económicos se suma la preocupación por la inseguridad en los lugares donde los vehículos permanecen estacionados. Algunos conductores denunciaron robos de autopartes y señalaron que, en determinados casos, deben recurrir a familiares o pagar a terceras personas para que vigilen sus motorizados.
“Aquí en la fila suelen robar sensores, las coronas y todo eso; hay que tener cuidado con eso”, relató uno de los transportistas.
Aunque durante el fin de semana algunos usuarios percibieron una ligera reducción en la extensión de las filas, la demanda continúa siendo elevada. En varios sectores, los vehículos ocupan numerosas cuadras e incluso parte de los carriles de circulación, provocando dificultades adicionales para el tránsito.
Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) atribuyó las dificultades registradas en el abastecimiento a retrasos logísticos en la distribución de carburantes y aseguró que existen volúmenes disponibles para avanzar hacia una regularización progresiva.
El presidente de YPFB, Sebastián Daroca, informó que más de 180 cisternas se encuentran en proceso de descarga y sostuvo que la disponibilidad de combustible permitirá incrementar los despachos.
Al referirse a la gasolina, la autoridad indicó que la planta de Senkata dispone de seis millones de litros. En cuanto al diésel, reconoció que existe una sobredemanda estructural en el país, aunque aseguró que también existen volúmenes destinados a recuperar paulatinamente los niveles habituales de distribución.
Según información de la estatal petrolera, Senkata dispone además de cuatro millones de litros de diésel para atender la demanda. Entretanto, en Cochabamba los transportistas continúan aguardando en largas filas y reclaman una solución que les permita retomar sus actividades sin las pérdidas económicas que actualmente provoca la espera. (Cochabamba, agencias)
La entrada Filas por diésel generan pérdidas a transportistas en Cochabamba se publicó primero en El Diario – Bolivia.
Las extensas filas para abastecerse de diésel continúan afectando a transportistas y conductores en Cochabamba, donde decenas de vehículos permanecen durante varias horas e incluso días en inmediaciones de distintas estaciones de servicio a la espera de combustible. En las avenidas Blanco Galindo y Villazón se constató que las filas se prolongan por varios kilómetros
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Las extensas filas para abastecerse de diésel continúan afectando a transportistas y conductores en Cochabamba, donde decenas de vehículos permanecen durante varias horas e incluso días en inmediaciones de distintas estaciones de servicio a la espera de combustible.
En las avenidas Blanco Galindo y Villazón se constató que las filas se prolongan por varios kilómetros de la ruta troncal. Camiones, flotas y vehículos particulares ocupan parte de la vía mientras esperan cargar diésel para retomar sus actividades habituales y continuar con sus viajes.
“Desde anoche estoy esperando; esto perjudica a todos porque tenemos que estar esperando días para cargar”, manifestó uno de los conductores afectados por la demora.
Los transportistas advirtieron que la falta de regularidad en el abastecimiento repercute directamente en sus ingresos, debido a que deben suspender viajes, postergar entregas y asumir gastos adicionales mientras permanecen en las filas.
“Tenemos que erogar gastos en viáticos, mínimo es 70 bolivianos a 100 bolivianos por hacer fila”, señaló otro chofer, quien cuestionó el costo económico que representa permanecer durante largas jornadas a la espera de combustible.
A los perjuicios económicos se suma la preocupación por la inseguridad en los lugares donde los vehículos permanecen estacionados. Algunos conductores denunciaron robos de autopartes y señalaron que, en determinados casos, deben recurrir a familiares o pagar a terceras personas para que vigilen sus motorizados.
“Aquí en la fila suelen robar sensores, las coronas y todo eso; hay que tener cuidado con eso”, relató uno de los transportistas.
Aunque durante el fin de semana algunos usuarios percibieron una ligera reducción en la extensión de las filas, la demanda continúa siendo elevada. En varios sectores, los vehículos ocupan numerosas cuadras e incluso parte de los carriles de circulación, provocando dificultades adicionales para el tránsito.
Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) atribuyó las dificultades registradas en el abastecimiento a retrasos logísticos en la distribución de carburantes y aseguró que existen volúmenes disponibles para avanzar hacia una regularización progresiva.
El presidente de YPFB, Sebastián Daroca, informó que más de 180 cisternas se encuentran en proceso de descarga y sostuvo que la disponibilidad de combustible permitirá incrementar los despachos.
Al referirse a la gasolina, la autoridad indicó que la planta de Senkata dispone de seis millones de litros. En cuanto al diésel, reconoció que existe una sobredemanda estructural en el país, aunque aseguró que también existen volúmenes destinados a recuperar paulatinamente los niveles habituales de distribución.
Según información de la estatal petrolera, Senkata dispone además de cuatro millones de litros de diésel para atender la demanda. Entretanto, en Cochabamba los transportistas continúan aguardando en largas filas y reclaman una solución que les permita retomar sus actividades sin las pérdidas económicas que actualmente provoca la espera. (Cochabamba, agencias)
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