El sábado 7 de febrero, el ciclo La Mejor Película del Mundo presenta una de las obras fundamentales del cine boliviano y latinoamericano: «La Nación Clandestina» (1989), dirigida por Jorge Sanjinés. La proyección, que tendrá lugar en la Cinemateca Boliviana a las 19:00, se propone como un espacio de reflexión crítica sobre la memoria, la fractura social y la persistencia de las naciones originarias frente al Estado-nación convencional.
El cine como acto de descolonización
Estrenada hace más de tres décadas, «La Nación Clandestina» no ha perdido un ápice de su potencia interpeladora. La película narra la historia de Sebastián Mamani, un campesino aymara que, tras haber traicionado a su comunidad y haber intentado asimilarse sin éxito a la vida urbana -donde sufre el racismo y la marginación-, decide retornar a su origen. Su búsqueda de redención culmina en el rito del Tata Danzante, una danza ceremonial en la que el protagonista baila hasta la muerte como una forma de expiación y reintegración al equilibrio colectivo del ayllu.
Desde el punto de vista formal, Jorge Sanjinés y el Grupo Ukamau revolucionaron el lenguaje cinematográfico con esta obra mediante el uso del plano-secuencia integral. Este recurso no es una simple elección estética; es una declaración ética. Al evitar el montaje fragmentado, Sanjinés construye una narrativa que respeta el tiempo y el espacio de la comunidad, permitiendo que la cámara se mueva con una lógica colectiva. En este filme, el individuo no existe de forma aislada; su identidad está intrínsecamente ligada al territorio y a la memoria compartida. “La nación clandestina» a la que refiere el título es aquella que, a pesar de los siglos de opresión, sigue existiendo bajo sus propios códigos, rituales y formas de organización, resistiendo la invisibilización impuesta por la modernidad occidental.
Invitado de honor: Marco Quelca y la cocina como resistencia
Para profundizar en estos conceptos de identidad y «clandestinidad» desde una perspectiva contemporánea, la sesión contará con los comentarios de Marco Quelca, invitado cuya trayectoria profesional y vital encarna una búsqueda similar de autenticidad y raíz.
Nacido en 1982 en el seno de una familia aymara de la Provincia Pacajes, Quelca creció en el barrio paceño de Cotahuma. Su camino desde lavar platos en el Club Alemán hasta formarse en los templos de la gastronomía mundial con tres estrellas Michelin (como Lasarte, Atrio y Martín Berasategui) es un testimonio de disciplina y nomadismo cultural. Sin embargo, su mayor aporte a la cultura boliviana contemporánea es el proyecto Sabor Clandestino, un colectivo autogestionado que utiliza la gastronomía como un vehículo de intervención social.
Al igual que en la película de Sanjinés, donde lo «clandestino» es una forma de preservación, el proyecto de Quelca utiliza el performance y la cocina de autor para reivindicar el consumo de alimentos nativos y desafiar las jerarquías de la alta cocina tradicional. Su labor ha sido ampliamente reconocida: galardonado con el Gourmand Award 2023, incluido en los 50 Best Discovery 2024, y recientemente nombrado Boliviano de Oro. Su última distinción, el premio Excelencia Gourmet 2025 en la FIT de Madrid, lo consolida como un referente que, desde la gestión cultural y alimentaria, continúa el diálogo sobre qué significa ser boliviano en un mundo globalizado.
La proyección de «La nación clandestina» y el posterior conversatorio con Marco Quelca ofrecen una oportunidad para analizar cómo el arte, ya sea a través de la lente de un cineasta o del plato de un chef, puede servir como herramienta de resistencia y reafirmación de la identidad nacional.
La entrada «La nación clandestina» regresa a la pantalla para debatir la identidad boliviana se publicó primero en El Diario – Bolivia.
El sábado 7 de febrero, el ciclo La Mejor Película del Mundo presenta una de las obras fundamentales del cine boliviano y latinoamericano: «La Nación Clandestina» (1989), dirigida por Jorge Sanjinés. La proyección, que tendrá lugar en la Cinemateca Boliviana a las 19:00, se propone como un espacio de reflexión crítica sobre la memoria, la
La entrada «La nación clandestina» regresa a la pantalla para debatir la identidad boliviana se publicó primero en El Diario – Bolivia.
El sábado 7 de febrero, el ciclo La Mejor Película del Mundo presenta una de las obras fundamentales del cine boliviano y latinoamericano: «La Nación Clandestina» (1989), dirigida por Jorge Sanjinés. La proyección, que tendrá lugar en la Cinemateca Boliviana a las 19:00, se propone como un espacio de reflexión crítica sobre la memoria, la fractura social y la persistencia de las naciones originarias frente al Estado-nación convencional.
El cine como acto de descolonización
Estrenada hace más de tres décadas, «La Nación Clandestina» no ha perdido un ápice de su potencia interpeladora. La película narra la historia de Sebastián Mamani, un campesino aymara que, tras haber traicionado a su comunidad y haber intentado asimilarse sin éxito a la vida urbana -donde sufre el racismo y la marginación-, decide retornar a su origen. Su búsqueda de redención culmina en el rito del Tata Danzante, una danza ceremonial en la que el protagonista baila hasta la muerte como una forma de expiación y reintegración al equilibrio colectivo del ayllu.
Desde el punto de vista formal, Jorge Sanjinés y el Grupo Ukamau revolucionaron el lenguaje cinematográfico con esta obra mediante el uso del plano-secuencia integral. Este recurso no es una simple elección estética; es una declaración ética. Al evitar el montaje fragmentado, Sanjinés construye una narrativa que respeta el tiempo y el espacio de la comunidad, permitiendo que la cámara se mueva con una lógica colectiva. En este filme, el individuo no existe de forma aislada; su identidad está intrínsecamente ligada al territorio y a la memoria compartida. “La nación clandestina» a la que refiere el título es aquella que, a pesar de los siglos de opresión, sigue existiendo bajo sus propios códigos, rituales y formas de organización, resistiendo la invisibilización impuesta por la modernidad occidental.
Invitado de honor: Marco Quelca y la cocina como resistencia
Para profundizar en estos conceptos de identidad y «clandestinidad» desde una perspectiva contemporánea, la sesión contará con los comentarios de Marco Quelca, invitado cuya trayectoria profesional y vital encarna una búsqueda similar de autenticidad y raíz.
Nacido en 1982 en el seno de una familia aymara de la Provincia Pacajes, Quelca creció en el barrio paceño de Cotahuma. Su camino desde lavar platos en el Club Alemán hasta formarse en los templos de la gastronomía mundial con tres estrellas Michelin (como Lasarte, Atrio y Martín Berasategui) es un testimonio de disciplina y nomadismo cultural. Sin embargo, su mayor aporte a la cultura boliviana contemporánea es el proyecto Sabor Clandestino, un colectivo autogestionado que utiliza la gastronomía como un vehículo de intervención social.
Al igual que en la película de Sanjinés, donde lo «clandestino» es una forma de preservación, el proyecto de Quelca utiliza el performance y la cocina de autor para reivindicar el consumo de alimentos nativos y desafiar las jerarquías de la alta cocina tradicional. Su labor ha sido ampliamente reconocida: galardonado con el Gourmand Award 2023, incluido en los 50 Best Discovery 2024, y recientemente nombrado Boliviano de Oro. Su última distinción, el premio Excelencia Gourmet 2025 en la FIT de Madrid, lo consolida como un referente que, desde la gestión cultural y alimentaria, continúa el diálogo sobre qué significa ser boliviano en un mundo globalizado.
La proyección de «La nación clandestina» y el posterior conversatorio con Marco Quelca ofrecen una oportunidad para analizar cómo el arte, ya sea a través de la lente de un cineasta o del plato de un chef, puede servir como herramienta de resistencia y reafirmación de la identidad nacional.
La entrada «La nación clandestina» regresa a la pantalla para debatir la identidad boliviana se publicó primero en El Diario – Bolivia.
Cultural archivos – El Diario – Bolivia



