Los líderes de la Unión Europea (UE) no lograron convencer a Viktor Orbán, primer ministro de Hungría, de que abandone su oposición a un préstamo vital de 90.000 millones de euros (78.000 millones de libras) para Ucrania. Lo acusaron de traición y de actuar de mala fe, pero no consiguieron persuadirlo para que ceda.
En una inusual muestra de indignación pública, varios líderes manifestaron ayer su irritación con Orbán, quien se negó aprobar el préstamo acordado el año pasado debido a una disputa con Kiev por un oleoducto dañado.
A su llegada a una cumbre de la UE, Kaja Kallas, la jefa de la diplomacia del bloque, dijo que no era optimista sobre una solución antes de las elecciones húngaras del 12 de abril, cuando Orbán se enfrenta al desafío más serio a sus 16 años en el poder.
Hungría había aceptado el préstamo y ahora estaba “retirando el acuerdo”, declaró Kallas, agregando que Orbán no actuaba de buena fe, un principio fundamental del tratado de la UE. “La pregunta que nos hacemos es: ¿cómo podemos realmente forzar la aplicación del acuerdo que firmamos en diciembre?”, concluyó.
Orbán y su aliado Robert Fico, primer ministro de Eslovaquia, se negaron a firmar una declaración del Consejo Europeo que expresaba su deseo de que se liberarán fondos para Ucrania. Dos fuentes de la UE afirman no esperar ningún cambio de postura por parte de Hungría en la cumbre. “Orbán no cedió en la sesión sobre Ucrania”, declaró una de ellas.
En diciembre, los líderes de la UE acordaron que 24 Estados miembros solicitarían un préstamo de 90.000 millones de euros para brindar ayuda militar y apoyo gubernamental urgente a Ucrania. Hungría, Eslovaquia y la República Checa aprobaron la idea con la condición crucial de no tener que contribuir al préstamo.
Se trató de un plan B muy disputado, después de que una opción alternativa, que consistía en utilizar los activos congelados de Rusia para obtener la financiación, no lograra la unanimidad necesaria.
El incumplimiento del acuerdo por parte de Orbán enfureció a los líderes de la UE, ya que socava la capacidad de decisión de la Unión en un momento en que Ucrania se está quedando sin fondos. Los funcionarios de la UE piden que Kiev reciba los primeros desembolsos de efectivo a partir de principios de abril.
Petteri Orpo, primer ministro de Finlandia, aseguró que Orbán estaba utilizando a Ucrania “como un arma” en su campaña electoral. “Creo que nos ha traicionado y necesitamos encontrar una solución para seguir adelante”, advirtió.
Bart De Wever, primer ministro de Bélgica, quien bloqueó la opción de congelar los activos rusos, desempeñó un papel fundamental en la negociación del acuerdo de préstamo, incluyendo las negociaciones con Orbán. “Es inaceptable tomar una decisión con los líderes y luego decir: ‘Pero no estoy dispuesto a ejecutar lo que decidí’”, cuestionó.
Según un funcionario de la UE, António Costa, presidente del Consejo Europeo, declaró ante los líderes, en presencia de Orbán, que el comportamiento de Hungría era “inaceptable”. Costa empleó la misma palabra para describir los comentarios del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien, refiriéndose a Orbán, aseveró que “daría el discurso de esta persona a nuestras fuerzas armadas”. Esta declaración provocó una inusual reprimenda por parte de los funcionarios de la UE.
Al llegar a la cumbre, Orbán no mostró ninguna intención de ceder. “Queremos obtener el petróleo que nos pertenece de los ucranianos y que está bloqueado por ellos. Jamás apoyaré ninguna decisión que favorezca a Ucrania mientras los húngaros no puedan obtener el petróleo que nos pertenece”, sostuvo.
La disputa gira en torno al oleoducto Druzhba, de la era soviética, que transporta petróleo ruso a Hungría y Eslovaquia a través de Ucrania. Ucrania afirma que el oleoducto resultó dañado en un ataque aéreo ruso, pero Orbán acusó a Kiev de retrasar las reparaciones.
Los gobiernos de Hungría y Eslovaquia, afines al Kremlin, también están bloqueando el vigésimo paquete de sanciones de la UE contra Rusia, que debía haberse aprobado antes del cuarto aniversario de la invasión a gran escala de Ucrania el mes pasado. La declaración de la UE, adoptada el jueves por 25 Estados miembros, exige la pronta aprobación de dicho paquete y una mayor presión sobre Rusia.
Esta semana, Zelenski aceptó el apoyo financiero y técnico de la UE para reparar el oleoducto. Sin embargo, la decisión no parece haber influido en Orbán, quien lleva a cabo una campaña electoral anti-Ucrania y anti-UE. En ella, presenta a su oponente de centroderecha, Péter Magyar, como un agente de Bruselas y Kiev que pretende involucrar a Hungría en la guerra de Ucrania.
Al llegar a su primera cumbre de la UE como primer ministro de los Países Bajos, Rob Jetten expresó: “Es evidente que Ucrania necesita todo nuestro apoyo para ganar esta guerra contra la agresión rusa. Aquí se han tomado decisiones a nivel europeo, así que espero que todos las respeten”. (The Guardian)
La entrada Orbán rechaza aprobar préstamo de 90.000 millones de euros para Ucrania se publicó primero en El Diario – Bolivia.
Los líderes de la Unión Europea (UE) no lograron convencer a Viktor Orbán, primer ministro de Hungría, de que abandone su oposición a un préstamo vital de 90.000 millones de euros (78.000 millones de libras) para Ucrania. Lo acusaron de traición y de actuar de mala fe, pero no consiguieron persuadirlo para que ceda. En
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Los líderes de la Unión Europea (UE) no lograron convencer a Viktor Orbán, primer ministro de Hungría, de que abandone su oposición a un préstamo vital de 90.000 millones de euros (78.000 millones de libras) para Ucrania. Lo acusaron de traición y de actuar de mala fe, pero no consiguieron persuadirlo para que ceda.
En una inusual muestra de indignación pública, varios líderes manifestaron ayer su irritación con Orbán, quien se negó aprobar el préstamo acordado el año pasado debido a una disputa con Kiev por un oleoducto dañado.
A su llegada a una cumbre de la UE, Kaja Kallas, la jefa de la diplomacia del bloque, dijo que no era optimista sobre una solución antes de las elecciones húngaras del 12 de abril, cuando Orbán se enfrenta al desafío más serio a sus 16 años en el poder.
Hungría había aceptado el préstamo y ahora estaba “retirando el acuerdo”, declaró Kallas, agregando que Orbán no actuaba de buena fe, un principio fundamental del tratado de la UE. “La pregunta que nos hacemos es: ¿cómo podemos realmente forzar la aplicación del acuerdo que firmamos en diciembre?”, concluyó.
Orbán y su aliado Robert Fico, primer ministro de Eslovaquia, se negaron a firmar una declaración del Consejo Europeo que expresaba su deseo de que se liberarán fondos para Ucrania. Dos fuentes de la UE afirman no esperar ningún cambio de postura por parte de Hungría en la cumbre. “Orbán no cedió en la sesión sobre Ucrania”, declaró una de ellas.
En diciembre, los líderes de la UE acordaron que 24 Estados miembros solicitarían un préstamo de 90.000 millones de euros para brindar ayuda militar y apoyo gubernamental urgente a Ucrania. Hungría, Eslovaquia y la República Checa aprobaron la idea con la condición crucial de no tener que contribuir al préstamo.
Se trató de un plan B muy disputado, después de que una opción alternativa, que consistía en utilizar los activos congelados de Rusia para obtener la financiación, no lograra la unanimidad necesaria.
El incumplimiento del acuerdo por parte de Orbán enfureció a los líderes de la UE, ya que socava la capacidad de decisión de la Unión en un momento en que Ucrania se está quedando sin fondos. Los funcionarios de la UE piden que Kiev reciba los primeros desembolsos de efectivo a partir de principios de abril.
Petteri Orpo, primer ministro de Finlandia, aseguró que Orbán estaba utilizando a Ucrania “como un arma” en su campaña electoral. “Creo que nos ha traicionado y necesitamos encontrar una solución para seguir adelante”, advirtió.
Bart De Wever, primer ministro de Bélgica, quien bloqueó la opción de congelar los activos rusos, desempeñó un papel fundamental en la negociación del acuerdo de préstamo, incluyendo las negociaciones con Orbán. “Es inaceptable tomar una decisión con los líderes y luego decir: ‘Pero no estoy dispuesto a ejecutar lo que decidí’”, cuestionó.
Según un funcionario de la UE, António Costa, presidente del Consejo Europeo, declaró ante los líderes, en presencia de Orbán, que el comportamiento de Hungría era “inaceptable”. Costa empleó la misma palabra para describir los comentarios del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien, refiriéndose a Orbán, aseveró que “daría el discurso de esta persona a nuestras fuerzas armadas”. Esta declaración provocó una inusual reprimenda por parte de los funcionarios de la UE.
Al llegar a la cumbre, Orbán no mostró ninguna intención de ceder. “Queremos obtener el petróleo que nos pertenece de los ucranianos y que está bloqueado por ellos. Jamás apoyaré ninguna decisión que favorezca a Ucrania mientras los húngaros no puedan obtener el petróleo que nos pertenece”, sostuvo.
La disputa gira en torno al oleoducto Druzhba, de la era soviética, que transporta petróleo ruso a Hungría y Eslovaquia a través de Ucrania. Ucrania afirma que el oleoducto resultó dañado en un ataque aéreo ruso, pero Orbán acusó a Kiev de retrasar las reparaciones.
Los gobiernos de Hungría y Eslovaquia, afines al Kremlin, también están bloqueando el vigésimo paquete de sanciones de la UE contra Rusia, que debía haberse aprobado antes del cuarto aniversario de la invasión a gran escala de Ucrania el mes pasado. La declaración de la UE, adoptada el jueves por 25 Estados miembros, exige la pronta aprobación de dicho paquete y una mayor presión sobre Rusia.
Esta semana, Zelenski aceptó el apoyo financiero y técnico de la UE para reparar el oleoducto. Sin embargo, la decisión no parece haber influido en Orbán, quien lleva a cabo una campaña electoral anti-Ucrania y anti-UE. En ella, presenta a su oponente de centroderecha, Péter Magyar, como un agente de Bruselas y Kiev que pretende involucrar a Hungría en la guerra de Ucrania.
Al llegar a su primera cumbre de la UE como primer ministro de los Países Bajos, Rob Jetten expresó: “Es evidente que Ucrania necesita todo nuestro apoyo para ganar esta guerra contra la agresión rusa. Aquí se han tomado decisiones a nivel europeo, así que espero que todos las respeten”. (The Guardian)
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