El FBI y el Departamento de Justicia buscan la manera de reconstruir su diezmada fuerza laboral después de una serie de salidas durante el último año. Es por ello que las agencias flexibilizaron los requisitos de contratación y acelerando el reclutamiento, de tal forma que algunos funcionarios y exfuncionarios consideran que reduce los estándares que permanecieron vigentes desde hace tiempo.
El Buró Federal de Investigaciones (FBI) recurrió a campañas en redes sociales para atraer solicitantes, ofreció capacitación abreviada a los candidatos procedentes de otras agencias federales y relajó requisitos para personal de apoyo que busca convertirse en agente, según personas con conocimiento de los cambios y comunicaciones internas a las que The Associated Press tuvo acceso.
Al mismo tiempo, el Departamento de Justicia ha abierto la posibilidad de contratar fiscales recién egresados de la facultad de Derecho para ayudar a cubrir vacantes en todo el país.
Algunos agentes actuales y anteriores también aseguran que el FBI está promoviendo a empleados con menos experiencia de la necesaria para ocupar cargos de liderazgo.
Las medidas son reflejo de un esfuerzo más amplio por estabilizar una fuerza laboral que se ha visto presionada por jubilaciones y renuncias, las cuales fueron motivadas en parte por preocupaciones sobre la politización de la agencia durante el gobierno del presidente Donald Trump, así como el despido de abogados, agentes y otros empleados que no son considerados lo suficientemente leales a la agenda del republicano.
Quienes critican los cambios, sostienen que equivalen a una reducción de estándares en una institución de seguridad que se enorgulleció de su pericia profesional y es responsable de una amplia gama de aspectos, desde prevenir atentados terroristas hasta construir complejos casos penales por corrupción pública.
“Entre otras cosas, es una señal de los problemas que tiene el departamento en estos momentos para retener y reclutar gente”, señaló Greg Brower, exfiscal federal en Nevada que dejó el FBI en 2018.
El FBI argumentó que los cambios son parte de una necesaria modernización de su canal de contratación, asegurando que está agilizando los estándares, en lugar de reducirlos, y eliminando lo que describe como pasos “burocráticos” en el proceso de solicitud. Afirmó que los aspirantes siguen siendo evaluados “con las mismas competencias”.
“El FBI mantiene altos estándares para empleados potenciales y actuales, y existe un riguroso proceso de solicitud y verificación de antecedentes para ingresar al FBI”, señaló la agencia en un comunicado.
CASOS DE EXENCIONES
El FBI fue considerado desde hace mucho tiempo como la principal agencia federal de aplicación de la ley en el país, con un proceso de reclutamiento que gira en torno a pruebas de aptitud física, una evaluación de redacción, una entrevista y una academia de entrenamiento en Quantico, Virginia.
Algunos de los elementos de este régimen se ajustaron periódicamente para adaptarse a las necesidades de la agencia, incluso durante el último año bajo la dirección de Kash Patel.
Con el lema de “permitir que los policías buenos sean policías”, Patel anunció a finales del año pasado que los llegados desde otras agencias, como la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus iniciales en inglés), podrían completar una academia de entrenamiento de nueve semanas en lugar de la academia tradicional, que se extiende por más de cuatro meses.
El cambio molestó a funcionarios y exfuncionarios, quienes sostienen que los protocolos, su cultura profesional y la diversidad de casos que maneja el FBI ayudan a distinguirlo de otras agencias.
Para empleados de personal de apoyo que buscan convertirse en agentes, la dependencia señaló recientemente que eximirá los requisitos de una evaluación escrita y de una entrevista con un panel de tres agentes del FBI, cuyo objetivo es evaluar la experiencia de vida y criterio, según personas al tanto del asunto que hablaron bajo condición de anonimato a fin de discutir las medidas, y de un mensaje interno al que la AP tuvo acceso.
La Oficina Federal de Investigación indicó que los empleados ya incorporados aún necesitarán de la recomendación de un funcionario de alto rango y completar su entrenamiento en Quantico.
“No estamos reduciendo estándares ni eliminando calificaciones… Lo que estamos haciendo es agilizar el proceso para eliminar pasos duplicados, pasos burocráticos del sistema de solicitud para empleados ya incorporados”, expresó el FBI en un comunicado. “Estos son cambios basados en una amplia variedad de comentarios de agentes exitosos con más de 20 años de experiencia”.
Patel se jactó en enero de un aumento del 112% en las solicitudes, y el FBI asegura que tiene un “plan claro” para sumar alrededor de 700 agentes especiales este año, mientras que su generación actual en Quantico es una de las más grandes en varios años. Algunas personas señalan que un repunte de solicitudes no necesariamente significa un aumento de reclutas de alto nivel que pueda compensar la pérdida de personal.
En el otro extremo del espectro laboral, el FBI también enfrenta una rotación de líderes de alto nivel, incluidos agentes especiales a cargo, el título que se da a los jefes de la mayoría de las 56 oficinas de campo del buró. Algunos fueron despedidos por Patel y otros se jubilaron. Muchas oficinas son dirigidas actualmente por alguien que lleva menos de un año en el puesto.
Ante lo que funcionarios actuales y anteriores describen como dificultades para cubrir algunos cargos, el FBI actuó con rapidez para promover agentes, según personas al tanto del asunto. Eso incluye ascender a subagentes especiales a cargo al puesto de agentes especiales a cargo y abrir la puerta para que un empleado sea considerado para puestos de liderazgo sin contar con la experiencia necesaria en la sede central, algo que el FBI había considerado históricamente como un paso necesario para tener una visión integral de las operaciones de la agencia.
Patel, quien antes de convertirse en director era presentador de un podcast conservador, había hablado de cerrar la sede del FBI y transformarla en un museo del “Estado profundo”, le señaló a sus colegas en su primer día como director que trasladaría a cientos de empleados de Washington a las oficinas de campo.
“Como agente de campo, tienes una mentalidad de agente de campo, tienes una visión de agente de campo”, dijo Chris Piehota, un alto ejecutivo retirado del FBI. Sin la experiencia adecuada en la oficina central, no conoces “el lado empresarial del FBI, el lado logístico del FBI ni la jungla política” que puede ser parte del trabajo. (Independent en Español)
La entrada Renuncias y despidos merman al FBI y Departamento de Justicia se publicó primero en El Diario – Bolivia.
El FBI y el Departamento de Justicia buscan la manera de reconstruir su diezmada fuerza laboral después de una serie de salidas durante el último año. Es por ello que las agencias flexibilizaron los requisitos de contratación y acelerando el reclutamiento, de tal forma que algunos funcionarios y exfuncionarios consideran que reduce los estándares que
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El FBI y el Departamento de Justicia buscan la manera de reconstruir su diezmada fuerza laboral después de una serie de salidas durante el último año. Es por ello que las agencias flexibilizaron los requisitos de contratación y acelerando el reclutamiento, de tal forma que algunos funcionarios y exfuncionarios consideran que reduce los estándares que permanecieron vigentes desde hace tiempo.
El Buró Federal de Investigaciones (FBI) recurrió a campañas en redes sociales para atraer solicitantes, ofreció capacitación abreviada a los candidatos procedentes de otras agencias federales y relajó requisitos para personal de apoyo que busca convertirse en agente, según personas con conocimiento de los cambios y comunicaciones internas a las que The Associated Press tuvo acceso.
Al mismo tiempo, el Departamento de Justicia ha abierto la posibilidad de contratar fiscales recién egresados de la facultad de Derecho para ayudar a cubrir vacantes en todo el país.
Algunos agentes actuales y anteriores también aseguran que el FBI está promoviendo a empleados con menos experiencia de la necesaria para ocupar cargos de liderazgo.
Las medidas son reflejo de un esfuerzo más amplio por estabilizar una fuerza laboral que se ha visto presionada por jubilaciones y renuncias, las cuales fueron motivadas en parte por preocupaciones sobre la politización de la agencia durante el gobierno del presidente Donald Trump, así como el despido de abogados, agentes y otros empleados que no son considerados lo suficientemente leales a la agenda del republicano.
Quienes critican los cambios, sostienen que equivalen a una reducción de estándares en una institución de seguridad que se enorgulleció de su pericia profesional y es responsable de una amplia gama de aspectos, desde prevenir atentados terroristas hasta construir complejos casos penales por corrupción pública.
“Entre otras cosas, es una señal de los problemas que tiene el departamento en estos momentos para retener y reclutar gente”, señaló Greg Brower, exfiscal federal en Nevada que dejó el FBI en 2018.
El FBI argumentó que los cambios son parte de una necesaria modernización de su canal de contratación, asegurando que está agilizando los estándares, en lugar de reducirlos, y eliminando lo que describe como pasos “burocráticos” en el proceso de solicitud. Afirmó que los aspirantes siguen siendo evaluados “con las mismas competencias”.
“El FBI mantiene altos estándares para empleados potenciales y actuales, y existe un riguroso proceso de solicitud y verificación de antecedentes para ingresar al FBI”, señaló la agencia en un comunicado.
CASOS DE EXENCIONES
El FBI fue considerado desde hace mucho tiempo como la principal agencia federal de aplicación de la ley en el país, con un proceso de reclutamiento que gira en torno a pruebas de aptitud física, una evaluación de redacción, una entrevista y una academia de entrenamiento en Quantico, Virginia.
Algunos de los elementos de este régimen se ajustaron periódicamente para adaptarse a las necesidades de la agencia, incluso durante el último año bajo la dirección de Kash Patel.
Con el lema de “permitir que los policías buenos sean policías”, Patel anunció a finales del año pasado que los llegados desde otras agencias, como la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus iniciales en inglés), podrían completar una academia de entrenamiento de nueve semanas en lugar de la academia tradicional, que se extiende por más de cuatro meses.
El cambio molestó a funcionarios y exfuncionarios, quienes sostienen que los protocolos, su cultura profesional y la diversidad de casos que maneja el FBI ayudan a distinguirlo de otras agencias.
Para empleados de personal de apoyo que buscan convertirse en agentes, la dependencia señaló recientemente que eximirá los requisitos de una evaluación escrita y de una entrevista con un panel de tres agentes del FBI, cuyo objetivo es evaluar la experiencia de vida y criterio, según personas al tanto del asunto que hablaron bajo condición de anonimato a fin de discutir las medidas, y de un mensaje interno al que la AP tuvo acceso.
La Oficina Federal de Investigación indicó que los empleados ya incorporados aún necesitarán de la recomendación de un funcionario de alto rango y completar su entrenamiento en Quantico.
“No estamos reduciendo estándares ni eliminando calificaciones… Lo que estamos haciendo es agilizar el proceso para eliminar pasos duplicados, pasos burocráticos del sistema de solicitud para empleados ya incorporados”, expresó el FBI en un comunicado. “Estos son cambios basados en una amplia variedad de comentarios de agentes exitosos con más de 20 años de experiencia”.
Patel se jactó en enero de un aumento del 112% en las solicitudes, y el FBI asegura que tiene un “plan claro” para sumar alrededor de 700 agentes especiales este año, mientras que su generación actual en Quantico es una de las más grandes en varios años. Algunas personas señalan que un repunte de solicitudes no necesariamente significa un aumento de reclutas de alto nivel que pueda compensar la pérdida de personal.
En el otro extremo del espectro laboral, el FBI también enfrenta una rotación de líderes de alto nivel, incluidos agentes especiales a cargo, el título que se da a los jefes de la mayoría de las 56 oficinas de campo del buró. Algunos fueron despedidos por Patel y otros se jubilaron. Muchas oficinas son dirigidas actualmente por alguien que lleva menos de un año en el puesto.
Ante lo que funcionarios actuales y anteriores describen como dificultades para cubrir algunos cargos, el FBI actuó con rapidez para promover agentes, según personas al tanto del asunto. Eso incluye ascender a subagentes especiales a cargo al puesto de agentes especiales a cargo y abrir la puerta para que un empleado sea considerado para puestos de liderazgo sin contar con la experiencia necesaria en la sede central, algo que el FBI había considerado históricamente como un paso necesario para tener una visión integral de las operaciones de la agencia.
Patel, quien antes de convertirse en director era presentador de un podcast conservador, había hablado de cerrar la sede del FBI y transformarla en un museo del “Estado profundo”, le señaló a sus colegas en su primer día como director que trasladaría a cientos de empleados de Washington a las oficinas de campo.
“Como agente de campo, tienes una mentalidad de agente de campo, tienes una visión de agente de campo”, dijo Chris Piehota, un alto ejecutivo retirado del FBI. Sin la experiencia adecuada en la oficina central, no conoces “el lado empresarial del FBI, el lado logístico del FBI ni la jungla política” que puede ser parte del trabajo. (Independent en Español)
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