Los fieles cristianos católicos se vienen preparando desde el Miércoles de Ceniza para la Semana Santa. Algunos no consumen carne roja durante toda la cuaresma, otros especialmente los días viernes. Pero, cuándo realmente no se debe ingerir este producto y cuándo se lo considera como un pecado. Aquí algunas consideraciones.
La Semana Santa representa para la Iglesia católica un tiempo de reflexión y penitencia, en el que se conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Las celebraciones incluyen ritos, liturgias y prácticas de sacrificio personal dirigidas a fortalecer la vida interior de los fieles, en sintonía con las enseñanzas del Evangelio.
El Viernes Santo es el día en que la Iglesia católica establece la abstinencia de carne roja para todos los fieles mayores de 14 años.
Esta práctica, fundamentada en el Código de Derecho Canónico y en el Catecismo de la Iglesia Católica, constituye un acto de penitencia y solidaridad con el sufrimiento de Cristo en la cruz. Según el canon 1251, la abstinencia de carne es obligatoria ese día y su incumplimiento intencional, con pleno conocimiento y consentimiento, puede ser considerado pecado de desobediencia a la autoridad eclesiástica, aunque no es un mandato directo de origen divino.
Hay que aclarar que la norma no aplica a personas con condiciones de salud especiales, mujeres embarazadas ni a quienes tengan causas justificadas.
El sentido profundo de esta restricción es fomentar el sacrificio genuino y la identificación espiritual con el sacrificio de Jesús, tal como lo indica el Catecismo en los numerales 1438 y 2043.
Para la mayoría de los católicos, olvidar o descuidar la norma no constituye pecado grave, pero la desobediencia deliberada y consciente sí puede revestir gravedad moral.
El Deber
Los fieles cristianos católicos se vienen preparando desde el Miércoles de Ceniza para la Semana Santa. Algunos no consumen carne roja durante toda la cuaresma, otros especialmente los días viernes. Pero, cuándo realmente no se debe ingerir este producto y cuándo se lo considera como un pecado. Aquí algunas consideraciones. La Semana Santa representa para
Los fieles cristianos católicos se vienen preparando desde el Miércoles de Ceniza para la Semana Santa. Algunos no consumen carne roja durante toda la cuaresma, otros especialmente los días viernes. Pero, cuándo realmente no se debe ingerir este producto y cuándo se lo considera como un pecado. Aquí algunas consideraciones.
La Semana Santa representa para la Iglesia católica un tiempo de reflexión y penitencia, en el que se conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Las celebraciones incluyen ritos, liturgias y prácticas de sacrificio personal dirigidas a fortalecer la vida interior de los fieles, en sintonía con las enseñanzas del Evangelio.
El Viernes Santo es el día en que la Iglesia católica establece la abstinencia de carne roja para todos los fieles mayores de 14 años.
Esta práctica, fundamentada en el Código de Derecho Canónico y en el Catecismo de la Iglesia Católica, constituye un acto de penitencia y solidaridad con el sufrimiento de Cristo en la cruz. Según el canon 1251, la abstinencia de carne es obligatoria ese día y su incumplimiento intencional, con pleno conocimiento y consentimiento, puede ser considerado pecado de desobediencia a la autoridad eclesiástica, aunque no es un mandato directo de origen divino.
Hay que aclarar que la norma no aplica a personas con condiciones de salud especiales, mujeres embarazadas ni a quienes tengan causas justificadas.
El sentido profundo de esta restricción es fomentar el sacrificio genuino y la identificación espiritual con el sacrificio de Jesús, tal como lo indica el Catecismo en los numerales 1438 y 2043.
Para la mayoría de los católicos, olvidar o descuidar la norma no constituye pecado grave, pero la desobediencia deliberada y consciente sí puede revestir gravedad moral.
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