El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señaló que las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán podrían reanudarse en Islamabad en los próximos dos días, y elogió la labor del jefe del Ejército paquistaní como mediador.
Ayer, el presidente de Estados Unidos habló con una reportera del New York Post que había viajado a Islamabad para la primera ronda de conversaciones sobre el alto el fuego durante el fin de semana. Tras una entrevista en la que se analizaron las perspectivas de las negociaciones, la reportera señaló que el presidente la había vuelto a llamar para informarle sobre las novedades.
“Deberían quedarse allí, de verdad, porque algo podría suceder en los próximos dos días, y nos inclinamos más a ir”, sostuvo Trump. Indicó que el jefe del Ejército paquistaní, el mariscal de campo Asim Munir, estaba haciendo un “excelente trabajo” organizando las conversaciones.
“Es fantástico, y por lo tanto es más probable que volvamos allí”, dijo Trump.
Munir es una figura influyente en Pakistán y mantiene buenas relaciones con Trump, quien lo llamó su “mariscal de campo favorito”, y con la Guardia Revolucionaria de Irán.
Un funcionario pakistaní declaró ayer que esperaba que las conversaciones se reanudarán pronto, pero que podrían demorar uno o dos días más de lo que sugirió Trump. “La batalla ha comenzado”, afirmó el funcionario.
Islamabad se apresura a fijar una fecha para la reunión que dé tiempo suficiente para las negociaciones antes de que finalice el alto el fuego de dos semanas el miércoles 22 de abril.
Las declaraciones de Trump se produjeron tras una oleada de especulaciones sobre una nueva ronda de negociaciones, después de 21 horas de conversaciones el fin de semana. Dichas concluyeron con la retirada del vicepresidente estadounidense JD Vance, el domingo, quien afirmó que Irán no había asumido un “compromiso afirmativo de no buscar un arma nuclear”.
Tras la finalización de las conversaciones, Trump declaró un bloqueo naval estadounidense a los buques que utilizaban los puertos iraníes del Golfo, en un intento por aumentar la presión sobre la economía del país y como respuesta al cierre casi total del estrecho de Ormuz por parte de Irán a los buques que utilizaban otros puertos del Golfo, poco después de que comenzara el ataque estadounidense-israelí el 28 de febrero.
El Comando Central de Estados Unidos informó que, durante un período de 24 horas, “ningún barco logró superar el bloqueo estadounidense y seis buques mercantes acataron la orden de las fuerzas estadounidenses de dar la vuelta para volver a entrar en un puerto iraní en el Golfo de Omán”.
Informes independientes confirmaron que algunos buques cisterna que se habían estado acercando al estrecho el lunes dieron la vuelta; un buque cisterna, el Rich Starry, cambió de rumbo nuevamente y atravesó el canal.
El cierre del estrecho, vía de paso por donde transita una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado del mundo, había provocado un fuerte aumento en los precios del petróleo, superando los 100 dólares por barril. Los precios del crudo cayeron a alrededor de 95 dólares tras los informes sobre una posible segunda ronda de negociaciones ayer.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos declaró que no tiene previsto renovar la flexibilización temporal de las sanciones al petróleo iraní, cuyo objetivo era mitigar las interrupciones en el suministro derivadas de la guerra. La autorización inicial permitía la entrega y venta de crudo iraní y otros productos derivados del petróleo cargados en buques antes del 20 de marzo. Esta medida formaba parte de una serie de acciones impulsadas por la administración Trump para frenar el vertiginoso aumento de los precios de la energía.
Mientras tanto, Israel y Líbano mantienen negociaciones sin precedentes en Washington sobre el conflicto transfronterizo, que estalló como consecuencia del ataque estadounidense-israelí contra Irán. Hezbolá se alió con Irán y lanzó cohetes contra Israel, que respondió con intensos bombardeos sobre Beirut y otras ciudades, y lanzó una invasión del sur del Líbano.
En un comunicado emitido tras finalizar la sesión de dos horas, el Departamento de Estado de Estados Unidos elogió a ambas partes por lo que calificó de “debates productivos sobre los pasos a seguir para iniciar negociaciones directas entre Israel y el Líbano”.
Hezbolá declaró que no acatará ningún acuerdo alcanzado por los negociadores de los gobiernos israelí y libanés en Washington.
Al ser preguntado sobre la posible reanudación de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, Vance se mostró abierto a la posibilidad. “La gran incógnita de ahora en adelante es si los iraníes tendrán la suficiente flexibilidad”, puntualizó a Fox News el lunes por la noche. Agregó que Irán había mostrado cierta flexibilidad en Islamabad, pero “no había cedido lo suficiente”.
Sobre la cuestión de si habría conversaciones adicionales, respondió que era una pregunta que “mejor se les plantearía a los iraníes”.
Según informes estadounidenses sobre las conversaciones en Islamabad, el principal punto de fricción fue la exigencia de la delegación de Vance de una suspensión de 20 años del enriquecimiento de uranio por parte de Irán. Al parecer, Irán ofrecía una moratoria más corta, de menos de 10 años.
Un funcionario iraní acusó a la delegación estadounidense de hacer exigencias maximalistas en las conversaciones de Islamabad. “Irán no se rindió en el campo de batalla, ni se rendirá tras la mesa de negociaciones”, precisó el funcionario.
No está claro en qué punto se encontraban las negociaciones cuando la reunión en Islamabad se disolvió debido a la otra gran preocupación en materia de proliferación: las reservas de uranio altamente enriquecido (UHE) de Irán. Este uranio tiene una pureza cercana a la necesaria para fabricar armas nucleares y se cree que está enterrado en profundos pozos bajo las montañas del centro de Irán.
En las negociaciones celebradas en Ginebra antes de la guerra, Irán ofreció diluir el uranio altamente enriquecido, lo que prolongaría el tiempo necesario para producir una ojiva nuclear, pero Estados Unidos pidió su eliminación completa.
Un funcionario paquistaní aseguró que Irán insistía en que Vance encabezara la delegación iraní en cualquier conversación futura, ya que Teherán no confía en el enviado especial de Trump, Steve Witkoff, ni en el yerno del presidente, Jared Kushner, como interlocutores fiables.
Altos funcionarios de Arabia Saudita, Egipto y Turquía estuvieron en Islamabad ayer para dialogar con funcionarios paquistaníes sobre los próximos pasos en la mediación del conflicto.
El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, tiene previsto partir de hoy en un viaje a Arabia Saudita, Turquía y Catar para recabar apoyo para el proceso de paz, buscar respaldo para las propuestas de reapertura del estrecho de Ormuz y abordar la demanda iraní de reparaciones de guerra. Sin embargo, la gira regional de Sharif podría verse interrumpida si se produce un rápido regreso a la mesa de negociaciones. (The Guardian)
La entrada Trump prevé que diálogo entre Irán y EEUU se reanude pronto se publicó primero en El Diario – Bolivia.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señaló que las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán podrían reanudarse en Islamabad en los próximos dos días, y elogió la labor del jefe del Ejército paquistaní como mediador. Ayer, el presidente de Estados Unidos habló con una reportera del New York Post que había viajado
La entrada Trump prevé que diálogo entre Irán y EEUU se reanude pronto se publicó primero en El Diario – Bolivia.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señaló que las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán podrían reanudarse en Islamabad en los próximos dos días, y elogió la labor del jefe del Ejército paquistaní como mediador.
Ayer, el presidente de Estados Unidos habló con una reportera del New York Post que había viajado a Islamabad para la primera ronda de conversaciones sobre el alto el fuego durante el fin de semana. Tras una entrevista en la que se analizaron las perspectivas de las negociaciones, la reportera señaló que el presidente la había vuelto a llamar para informarle sobre las novedades.
“Deberían quedarse allí, de verdad, porque algo podría suceder en los próximos dos días, y nos inclinamos más a ir”, sostuvo Trump. Indicó que el jefe del Ejército paquistaní, el mariscal de campo Asim Munir, estaba haciendo un “excelente trabajo” organizando las conversaciones.
“Es fantástico, y por lo tanto es más probable que volvamos allí”, dijo Trump.
Munir es una figura influyente en Pakistán y mantiene buenas relaciones con Trump, quien lo llamó su “mariscal de campo favorito”, y con la Guardia Revolucionaria de Irán.
Un funcionario pakistaní declaró ayer que esperaba que las conversaciones se reanudarán pronto, pero que podrían demorar uno o dos días más de lo que sugirió Trump. “La batalla ha comenzado”, afirmó el funcionario.
Islamabad se apresura a fijar una fecha para la reunión que dé tiempo suficiente para las negociaciones antes de que finalice el alto el fuego de dos semanas el miércoles 22 de abril.
Las declaraciones de Trump se produjeron tras una oleada de especulaciones sobre una nueva ronda de negociaciones, después de 21 horas de conversaciones el fin de semana. Dichas concluyeron con la retirada del vicepresidente estadounidense JD Vance, el domingo, quien afirmó que Irán no había asumido un “compromiso afirmativo de no buscar un arma nuclear”.
Tras la finalización de las conversaciones, Trump declaró un bloqueo naval estadounidense a los buques que utilizaban los puertos iraníes del Golfo, en un intento por aumentar la presión sobre la economía del país y como respuesta al cierre casi total del estrecho de Ormuz por parte de Irán a los buques que utilizaban otros puertos del Golfo, poco después de que comenzara el ataque estadounidense-israelí el 28 de febrero.
El Comando Central de Estados Unidos informó que, durante un período de 24 horas, “ningún barco logró superar el bloqueo estadounidense y seis buques mercantes acataron la orden de las fuerzas estadounidenses de dar la vuelta para volver a entrar en un puerto iraní en el Golfo de Omán”.
Informes independientes confirmaron que algunos buques cisterna que se habían estado acercando al estrecho el lunes dieron la vuelta; un buque cisterna, el Rich Starry, cambió de rumbo nuevamente y atravesó el canal.
El cierre del estrecho, vía de paso por donde transita una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado del mundo, había provocado un fuerte aumento en los precios del petróleo, superando los 100 dólares por barril. Los precios del crudo cayeron a alrededor de 95 dólares tras los informes sobre una posible segunda ronda de negociaciones ayer.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos declaró que no tiene previsto renovar la flexibilización temporal de las sanciones al petróleo iraní, cuyo objetivo era mitigar las interrupciones en el suministro derivadas de la guerra. La autorización inicial permitía la entrega y venta de crudo iraní y otros productos derivados del petróleo cargados en buques antes del 20 de marzo. Esta medida formaba parte de una serie de acciones impulsadas por la administración Trump para frenar el vertiginoso aumento de los precios de la energía.
Mientras tanto, Israel y Líbano mantienen negociaciones sin precedentes en Washington sobre el conflicto transfronterizo, que estalló como consecuencia del ataque estadounidense-israelí contra Irán. Hezbolá se alió con Irán y lanzó cohetes contra Israel, que respondió con intensos bombardeos sobre Beirut y otras ciudades, y lanzó una invasión del sur del Líbano.
En un comunicado emitido tras finalizar la sesión de dos horas, el Departamento de Estado de Estados Unidos elogió a ambas partes por lo que calificó de “debates productivos sobre los pasos a seguir para iniciar negociaciones directas entre Israel y el Líbano”.
Hezbolá declaró que no acatará ningún acuerdo alcanzado por los negociadores de los gobiernos israelí y libanés en Washington.
Al ser preguntado sobre la posible reanudación de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, Vance se mostró abierto a la posibilidad. “La gran incógnita de ahora en adelante es si los iraníes tendrán la suficiente flexibilidad”, puntualizó a Fox News el lunes por la noche. Agregó que Irán había mostrado cierta flexibilidad en Islamabad, pero “no había cedido lo suficiente”.
Sobre la cuestión de si habría conversaciones adicionales, respondió que era una pregunta que “mejor se les plantearía a los iraníes”.
Según informes estadounidenses sobre las conversaciones en Islamabad, el principal punto de fricción fue la exigencia de la delegación de Vance de una suspensión de 20 años del enriquecimiento de uranio por parte de Irán. Al parecer, Irán ofrecía una moratoria más corta, de menos de 10 años.
Un funcionario iraní acusó a la delegación estadounidense de hacer exigencias maximalistas en las conversaciones de Islamabad. “Irán no se rindió en el campo de batalla, ni se rendirá tras la mesa de negociaciones”, precisó el funcionario.
No está claro en qué punto se encontraban las negociaciones cuando la reunión en Islamabad se disolvió debido a la otra gran preocupación en materia de proliferación: las reservas de uranio altamente enriquecido (UHE) de Irán. Este uranio tiene una pureza cercana a la necesaria para fabricar armas nucleares y se cree que está enterrado en profundos pozos bajo las montañas del centro de Irán.
En las negociaciones celebradas en Ginebra antes de la guerra, Irán ofreció diluir el uranio altamente enriquecido, lo que prolongaría el tiempo necesario para producir una ojiva nuclear, pero Estados Unidos pidió su eliminación completa.
Un funcionario paquistaní aseguró que Irán insistía en que Vance encabezara la delegación iraní en cualquier conversación futura, ya que Teherán no confía en el enviado especial de Trump, Steve Witkoff, ni en el yerno del presidente, Jared Kushner, como interlocutores fiables.
Altos funcionarios de Arabia Saudita, Egipto y Turquía estuvieron en Islamabad ayer para dialogar con funcionarios paquistaníes sobre los próximos pasos en la mediación del conflicto.
El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, tiene previsto partir de hoy en un viaje a Arabia Saudita, Turquía y Catar para recabar apoyo para el proceso de paz, buscar respaldo para las propuestas de reapertura del estrecho de Ormuz y abordar la demanda iraní de reparaciones de guerra. Sin embargo, la gira regional de Sharif podría verse interrumpida si se produce un rápido regreso a la mesa de negociaciones. (The Guardian)
La entrada Trump prevé que diálogo entre Irán y EEUU se reanude pronto se publicó primero en El Diario – Bolivia.
Internacional archivos – El Diario – Bolivia
