Mientras el sol comenzaba a ponerse sobre las agujas doradas y los remates dorados del Gran Palacio de Bangkok, las puertas estaban abiertas, esperando el regreso de una princesa.
Desde diciembre de 2022, la princesa Bajrakitiyabha había estado hospitalizada tras desmayarse mientras entrenaba a sus perros. Después de casi cuatro años en coma, la princesa falleció esta semana.
Ayer, su cuerpo finalmente salió del hospital en una procesión fúnebre real de motocicletas y automóviles con luces intermitentes que recorrieron las calles vacías del centro de la ciudad, cerradas al tráfico, pero flanqueadas durante kilómetros por enfermeras del hospital postradas en señal de respeto, miles de ciudadanos tailandeses vestidos de negro, y finalizando con funcionarios vestidos con trajes blancos y brazaletes negros.
Llevaban horas esperando la llegada de la princesa en una furgoneta plateada, seguida de su padre, el rey, en un coche color crema. Los funcionarios presentes saludaron, en tanto la multitud, sentada en la acera, inclinaba la cabeza en silencio. Muchos lloraban.
Desde la mañana, los dolientes se habían congregado en los márgenes de las calles con paraguas y abanicos para hacer frente al calor y la humedad que se vivía en el centro de la ciudad.
Wanida Lainun, que lucía un broche con la imagen de la princesa, declaró al periódico The Guardian que su tía se había beneficiado del proyecto de la princesa Bajrakitiyabha para ayudar a las personas desfavorecidas de Chiang Mai, en el norte del país.
La princesa, conocida cariñosamente en Tailandia como la princesa “Bha” o “Bharat”, se formó como abogada y sirvió al país en varios cargos oficiales, entre ellos el de embajadora en Austria y en el comando de seguridad real.
Sin embargo, los asistentes en el encuentro recordaron ayer la dedicación que mostró hacia los ciudadanos comunes de Tailandia, incluyendo su campaña por los derechos de las mujeres presas.
“El trabajo que ha realizado en Tailandia me ha conmovido profundamente”, dijo Anchalee, quien pidió que no se revelara su apellido y mencionó su proyecto para ayudar a las personas durante desastres naturales. “Ella y su equipo van allí de inmediato para ayudarlos”.
Según los medios locales, tras las devastadoras inundaciones que azotaron Bangkok en 1995, Bajrakitiyabha y su madre cocinaron personalmente, prepararon medicamentos y se adentraron en zonas aisladas para entregar ayuda directamente a los damnificados.
En octubre de ese mismo año, fundó el proyecto Amigos Necesitados (de ‘Pa’), bajo el amparo de la Cruz Roja Tailandesa, que proporcionaba a las personas herramientas para trasladarse antes de que ocurriera un desastre, así como servicios de primera línea, y ayudaba a las personas afectadas por las inundaciones a salir de la pobreza.
Tenía 47 años cuando falleció el jueves por la noche. Anchalee, que tenía la misma edad, señaló que siempre se había sentido muy cercana a la princesa, a quien conoció cuando era estudiante universitaria. “Ella no se acordará de mí, pero yo siempre la recordaré”, expresó.
Anchalee, que llevaba esperando en la calle la procesión desde las 10 de la mañana, sotuvo que se quedó impactada cuando la princesa enfermó. “Todos teníamos la esperanza de que saliera del coma. Esperamos durante años y rezamos para que se recuperara”.
Esa misma mañana, ella ya había esperado horas en la cola para participar en la ceremonia del baño funerario en el Gran Palacio, a la que el rey había invitado a todo el país: un ritual budista que consiste en verter agua bendita en un cuenco ceremonial colocado delante de un retrato de la princesa.
“Oramos para que la princesa vaya a un lugar hermoso en el cielo”, sostuvo Anchalee.
El primer ministro, Anutin Charnvirakul, encabezó a los miembros del gabinete tailandés en la realización del rito del baño ritual.
A partir del 27 de junio, tras los 15 días de la ceremonia real de consagración, que incluye cánticos monásticos budistas, el público también podrá rendir homenaje a los restos reales en la sala del trono del Gran Palacio.
Cuando el rey Bhumibol Adulyadej falleció en octubre de 2016, su cuerpo permaneció expuesto al público durante más de un año antes de una elaborada ceremonia real de cremación.
Todavía no se anunció la fecha de la ceremonia de cremación de la princesa. (The Guardian)
La entrada Dolientes se aprestan a rendir homenaje a la princesa “Bharat” se publicó primero en El Diario – Bolivia.
Mientras el sol comenzaba a ponerse sobre las agujas doradas y los remates dorados del Gran Palacio de Bangkok, las puertas estaban abiertas, esperando el regreso de una princesa. Desde diciembre de 2022, la princesa Bajrakitiyabha había estado hospitalizada tras desmayarse mientras entrenaba a sus perros. Después de casi cuatro años en coma, la princesa
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Mientras el sol comenzaba a ponerse sobre las agujas doradas y los remates dorados del Gran Palacio de Bangkok, las puertas estaban abiertas, esperando el regreso de una princesa.
Desde diciembre de 2022, la princesa Bajrakitiyabha había estado hospitalizada tras desmayarse mientras entrenaba a sus perros. Después de casi cuatro años en coma, la princesa falleció esta semana.
Ayer, su cuerpo finalmente salió del hospital en una procesión fúnebre real de motocicletas y automóviles con luces intermitentes que recorrieron las calles vacías del centro de la ciudad, cerradas al tráfico, pero flanqueadas durante kilómetros por enfermeras del hospital postradas en señal de respeto, miles de ciudadanos tailandeses vestidos de negro, y finalizando con funcionarios vestidos con trajes blancos y brazaletes negros.
Llevaban horas esperando la llegada de la princesa en una furgoneta plateada, seguida de su padre, el rey, en un coche color crema. Los funcionarios presentes saludaron, en tanto la multitud, sentada en la acera, inclinaba la cabeza en silencio. Muchos lloraban.
Desde la mañana, los dolientes se habían congregado en los márgenes de las calles con paraguas y abanicos para hacer frente al calor y la humedad que se vivía en el centro de la ciudad.
Wanida Lainun, que lucía un broche con la imagen de la princesa, declaró al periódico The Guardian que su tía se había beneficiado del proyecto de la princesa Bajrakitiyabha para ayudar a las personas desfavorecidas de Chiang Mai, en el norte del país.
La princesa, conocida cariñosamente en Tailandia como la princesa “Bha” o “Bharat”, se formó como abogada y sirvió al país en varios cargos oficiales, entre ellos el de embajadora en Austria y en el comando de seguridad real.
Sin embargo, los asistentes en el encuentro recordaron ayer la dedicación que mostró hacia los ciudadanos comunes de Tailandia, incluyendo su campaña por los derechos de las mujeres presas.
“El trabajo que ha realizado en Tailandia me ha conmovido profundamente”, dijo Anchalee, quien pidió que no se revelara su apellido y mencionó su proyecto para ayudar a las personas durante desastres naturales. “Ella y su equipo van allí de inmediato para ayudarlos”.
Según los medios locales, tras las devastadoras inundaciones que azotaron Bangkok en 1995, Bajrakitiyabha y su madre cocinaron personalmente, prepararon medicamentos y se adentraron en zonas aisladas para entregar ayuda directamente a los damnificados.
En octubre de ese mismo año, fundó el proyecto Amigos Necesitados (de ‘Pa’), bajo el amparo de la Cruz Roja Tailandesa, que proporcionaba a las personas herramientas para trasladarse antes de que ocurriera un desastre, así como servicios de primera línea, y ayudaba a las personas afectadas por las inundaciones a salir de la pobreza.
Tenía 47 años cuando falleció el jueves por la noche. Anchalee, que tenía la misma edad, señaló que siempre se había sentido muy cercana a la princesa, a quien conoció cuando era estudiante universitaria. “Ella no se acordará de mí, pero yo siempre la recordaré”, expresó.
Anchalee, que llevaba esperando en la calle la procesión desde las 10 de la mañana, sotuvo que se quedó impactada cuando la princesa enfermó. “Todos teníamos la esperanza de que saliera del coma. Esperamos durante años y rezamos para que se recuperara”.
Esa misma mañana, ella ya había esperado horas en la cola para participar en la ceremonia del baño funerario en el Gran Palacio, a la que el rey había invitado a todo el país: un ritual budista que consiste en verter agua bendita en un cuenco ceremonial colocado delante de un retrato de la princesa.
“Oramos para que la princesa vaya a un lugar hermoso en el cielo”, sostuvo Anchalee.
El primer ministro, Anutin Charnvirakul, encabezó a los miembros del gabinete tailandés en la realización del rito del baño ritual.
A partir del 27 de junio, tras los 15 días de la ceremonia real de consagración, que incluye cánticos monásticos budistas, el público también podrá rendir homenaje a los restos reales en la sala del trono del Gran Palacio.
Cuando el rey Bhumibol Adulyadej falleció en octubre de 2016, su cuerpo permaneció expuesto al público durante más de un año antes de una elaborada ceremonia real de cremación.
Todavía no se anunció la fecha de la ceremonia de cremación de la princesa. (The Guardian)
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