«Ojalá quienes gestionaban el barco se hubieran tomado la situación mucho más en serio desde el primer fallecimiento». La acusación proviene de Rui Çenet, un documentalista turco seguido en redes por 20 millones de personas, que se encontraba entre los pasajeros del MV Hondius durante el crucero convertido en pesadilla por el hantavirus.
El youtuber, que desembarcó el día 24 de navegación, reconstruye aquellos días vividos a bordo en un un vídeo publicado en sus redes
«Ojalá quienes gestionaban el barco se hubieran tomado la situación mucho más en serio desde el primer fallecimiento». La acusación proviene de Rui Çenet, un documentalista turco seguido en redes por 20 millones de personas, que se encontraba entre los pasajeros del MV Hondius durante el crucero convertido en pesadilla por el hantavirus.
En un vídeo publicado en sus redes sociales reconstruye aquellos días vividos a bordo. «Al principio pensé que había muerto por el mar agitado. Luego se descubrió que la situación era mucho peor de lo que nos habían dicho», ha explicado sobre la primera muerte.
Çenet también revela un anuncio tranquilizador que hizo el capitán del buque tras el suceso: «Uno de los pasajeros, lamentablemente, ha fallecido esta noche. El médico me ha dicho que no hay peligro de contagio. El barco, en este aspecto, es seguro», afirmó el responsable de la nave.
El youtuber cuenta después que desembarcó el día 24 de navegación y justo al día siguiente murió la esposa de la primera víctima. Después llegarían el tercer fallecimiento y el descubrimiento del brote de hantavirus a bordo del buque de expedición con destino a Canarias.
«Quienes podían ser portadores del hantavirus deberían haber sido puestos en cuarentena; en cambio, las comidas se seguían haciendo todos juntos y continuaban las actividades grupales», sostiene el documentalista turco, que en el vídeo también relata que participaba en la expedición para llegar a Tristan da Cunha, el asentamiento habitado más remoto del mundo.
En el vídeo en el que cuenta su experiencia, publicado en Instagram, hace una última reflexión: «Yo tuve suerte, pero pienso en quienes siguen a bordo. Antes de un viaje tan largo, antes del embarque, deberían habernos exigido análisis de sangre», opina.
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