Por Susana Gutiérrez
La memoria cultural de un país se construye con imágenes, pero también se conserva en los sonidos, en las melodías y en las canciones que acompañan sus grandes historias. En el marco de la celebración por los 50 años de trayectoria de la Cinemateca Boliviana, la institución dedicada a la preservación, difusión y puesta en valor del patrimonio audiovisual nacional se une a la Orquesta Sinfónica Nacional de Bolivia (OSNB) para presentar un concierto sinfónico dedicado a las bandas sonoras del cine boliviano. La cita tendrá lugar el jueves 20 de agosto a las 19:30 en el Centro Sinfónico Nacional, prometiendo ser una velada inolvidable que conectará la memoria cinematográfica con la fuerza de la música orquestal en vivo.
Compromiso de acercar el arte y la memoria
Durante la conferencia de prensa conjunta, las autoridades de ambas instituciones compartieron los detalles de esta alianza estratégica. Estuvieron presentes el maestro Daniel Montes, director de la OSNB; Mela Márquez, directora ejecutiva de la Cinemateca Boliviana; y Alfonso Gumucio, presidente del Directorio de la Cinemateca, acompañados por las consejeras Laura Derpic y Florencia Ballivián.
El director de la Orquesta Sinfónica Nacional, Daniel Montes, destacó que esta colaboración va más allá de un concierto tradicional, convirtiéndose en una propuesta de integración real entre dos pilares del arte boliviano. «Hoy realmente estamos muy felices, porque estamos dando unos pasos muy importantes, el acercamiento y la colaboración entre estas dos maravillosas instituciones, unidas por algo que ambas tienen en común: el compromiso de preservar, difundir y acercar el arte y la cultura a todos los bolivianos», afirmó Montes.
Asimismo, enfatizó la naturaleza interactiva del espectáculo. “El concierto del 20 de agosto será una experiencia muy especial y diferente. No será solamente un concierto sinfónico; será un encuentro entre la música y el cine, entre el sonido y la imagen, entre nuestra memoria y nuestro presente. Tendremos la oportunidad de disfrutar la música interpretada por la Orquesta Sinfónica Nacional mientras apreciamos imágenes proyectadas relacionadas al cine boliviano, creando una experiencia artística integral y única. Queremos demostrar que la cultura boliviana tiene una enorme riqueza y que puede presentarse de manera innovadora, emocionante y accesible para todos. Por eso invitamos a toda la ciudadanía, a las familias, a los jóvenes y a los estudiantes a que nos acompañen», añadió.
Un trabajo de investigación y rescate de partituras
Por su parte, Alfonso Gumucio, presidente del Directorio de la Cinemateca Boliviana, ofreció detalles sobre los bastidores y los meses de preparación previos a la concreción del concierto. Gumucio destacó la proactividad del maestro Daniel Montes y la importancia de estructurar un repertorio histórico impecable. «Desde que nos conocimos, pocas veces he visto a un director de orquesta tan activo. Su regreso a Bolivia ha sido una bendición y fue casi un regalo que nos hizo al darnos una fecha para hacer este concierto de música y películas bolivianas», relató.
Gumucio reveló además el arduo trabajo de investigación y recuperación de partituras que se realizó. «Para empezar, no teníamos todas las partituras en la Orquesta Sinfónica Nacional —que tiene un archivo maravilloso y catalogado en computadora—. Faltaban, por ejemplo, las obras de nuestro Oscar García, que ahora ya estamos incorporando. Ha sido un proceso de varios meses de conversar para que esto salga bien. Vamos a tener un repertorio en orden cronológico, acompañado de imágenes de las películas a las que se hace alusión. Y algo muy importante, vamos a tener dos estrenos mundiales al final de este concierto», anunció.
El alma de las películas y la unión entre dos artes
A su turno, Mela Márquez, directora ejecutiva de la Cinemateca Boliviana, reflexionó sobre el vínculo inseparable entre el cine y la música desde los orígenes del séptimo arte, definiendo este proyecto como un «matrimonio de amor» nacido del ritmo, la cadencia y el montaje audiovisual. “El cine y la música están ligados desde siempre. Aunque el cine nace mudo, lo acompañaban piezas en vivo con piano u orquestas, así que la idea de la música siempre estuvo presente. Hay películas bolivianas que son íconos donde la música se vuelve tan fuerte que la gente la canta; la canción de ‘Mi socio’ a veces es más conocida que la película, o ‘Para recibir el canto de los pájaros’ con la voz de Emma Junaro. La música es el alma de las películas, y que el cine se una con la música es una unión natural», sostuvo Márquez.
La directora ejecutiva resaltó el aporte de compositores indispensables como Cergio Prudencio, Oscar García, José María Velasco Maidana y Alberto Villalpando, a quien calificó como un creador de vanguardia. Asimismo, agradeció el esfuerzo técnico de cada uno de los instrumentistas de la orquesta, destacando que detrás de cada interpretación hay meses de constante preparación.
Recorrido de 101 minutos por las grandes obras de nuestra cinematografía
El programa oficial del concierto abarca aproximadamente 101 minutos de interpretación corrida e incluye piezas esenciales compuestas por Cergio Prudencio. Para recibir el canto de los pájaros (orquestada por Javier Parrado) y El día que murió el silencio, junto con las célebres obras de Alberto Villalpando para Amargo Mar, Mina Alaska y la infaltable Mi socio (con orquestación del maestro Willy Pozadas). A estas creaciones se suman la Música de películas, Suite de Jaime Mendoza Nava, las siete piezas de Amerindia de José María Velasco Maidana acompañadas por proyecciones de Wara Wara, la composición Chipaya de Gastón Arce, y una cuidadosa selección musical de Óscar García Guzmán perteneciente a la película Corazón de Jesús, abarcando sus créditos cinematográficos y un imponente cierre orquestal.
ELevento se suma a las celebraciones centrales por el cincuentenario de la Cinemateca Boliviana, marco institucional en el cual además se concretará la firma de un convenio de colaboración de largo plazo con la OSNB.
Para que toda la comunidad pueda formar parte de esta fiesta cultural, las entradas se encuentran disponibles a costos simbólicos y de gran accesibilidad (20 Bs para la sección de platea y 25 Bs para mezzanine), pudiendo ser adquiridas de forma directa en la página web institucional (www.sinfonicabolivia.gob.bo) o mediante consultas telefónicas a los números 2145353 y 62562541.
La entrada Sinfónica revive la música de las películas bolivianas se publicó primero en El Diario – Bolivia.
Por Susana Gutiérrez La memoria cultural de un país se construye con imágenes, pero también se conserva en los sonidos, en las melodías y en las canciones que acompañan sus grandes historias. En el marco de la celebración por los 50 años de trayectoria de la Cinemateca Boliviana, la institución dedicada a la preservación, difusión
La entrada Sinfónica revive la música de las películas bolivianas se publicó primero en El Diario – Bolivia.
Por Susana Gutiérrez
La memoria cultural de un país se construye con imágenes, pero también se conserva en los sonidos, en las melodías y en las canciones que acompañan sus grandes historias. En el marco de la celebración por los 50 años de trayectoria de la Cinemateca Boliviana, la institución dedicada a la preservación, difusión y puesta en valor del patrimonio audiovisual nacional se une a la Orquesta Sinfónica Nacional de Bolivia (OSNB) para presentar un concierto sinfónico dedicado a las bandas sonoras del cine boliviano. La cita tendrá lugar el jueves 20 de agosto a las 19:30 en el Centro Sinfónico Nacional, prometiendo ser una velada inolvidable que conectará la memoria cinematográfica con la fuerza de la música orquestal en vivo.
Compromiso de acercar el arte y la memoria
Durante la conferencia de prensa conjunta, las autoridades de ambas instituciones compartieron los detalles de esta alianza estratégica. Estuvieron presentes el maestro Daniel Montes, director de la OSNB; Mela Márquez, directora ejecutiva de la Cinemateca Boliviana; y Alfonso Gumucio, presidente del Directorio de la Cinemateca, acompañados por las consejeras Laura Derpic y Florencia Ballivián.
El director de la Orquesta Sinfónica Nacional, Daniel Montes, destacó que esta colaboración va más allá de un concierto tradicional, convirtiéndose en una propuesta de integración real entre dos pilares del arte boliviano. «Hoy realmente estamos muy felices, porque estamos dando unos pasos muy importantes, el acercamiento y la colaboración entre estas dos maravillosas instituciones, unidas por algo que ambas tienen en común: el compromiso de preservar, difundir y acercar el arte y la cultura a todos los bolivianos», afirmó Montes.
Asimismo, enfatizó la naturaleza interactiva del espectáculo. “El concierto del 20 de agosto será una experiencia muy especial y diferente. No será solamente un concierto sinfónico; será un encuentro entre la música y el cine, entre el sonido y la imagen, entre nuestra memoria y nuestro presente. Tendremos la oportunidad de disfrutar la música interpretada por la Orquesta Sinfónica Nacional mientras apreciamos imágenes proyectadas relacionadas al cine boliviano, creando una experiencia artística integral y única. Queremos demostrar que la cultura boliviana tiene una enorme riqueza y que puede presentarse de manera innovadora, emocionante y accesible para todos. Por eso invitamos a toda la ciudadanía, a las familias, a los jóvenes y a los estudiantes a que nos acompañen», añadió.
Un trabajo de investigación y rescate de partituras
Por su parte, Alfonso Gumucio, presidente del Directorio de la Cinemateca Boliviana, ofreció detalles sobre los bastidores y los meses de preparación previos a la concreción del concierto. Gumucio destacó la proactividad del maestro Daniel Montes y la importancia de estructurar un repertorio histórico impecable. «Desde que nos conocimos, pocas veces he visto a un director de orquesta tan activo. Su regreso a Bolivia ha sido una bendición y fue casi un regalo que nos hizo al darnos una fecha para hacer este concierto de música y películas bolivianas», relató.
Gumucio reveló además el arduo trabajo de investigación y recuperación de partituras que se realizó. «Para empezar, no teníamos todas las partituras en la Orquesta Sinfónica Nacional —que tiene un archivo maravilloso y catalogado en computadora—. Faltaban, por ejemplo, las obras de nuestro Oscar García, que ahora ya estamos incorporando. Ha sido un proceso de varios meses de conversar para que esto salga bien. Vamos a tener un repertorio en orden cronológico, acompañado de imágenes de las películas a las que se hace alusión. Y algo muy importante, vamos a tener dos estrenos mundiales al final de este concierto», anunció.
El alma de las películas y la unión entre dos artes
A su turno, Mela Márquez, directora ejecutiva de la Cinemateca Boliviana, reflexionó sobre el vínculo inseparable entre el cine y la música desde los orígenes del séptimo arte, definiendo este proyecto como un «matrimonio de amor» nacido del ritmo, la cadencia y el montaje audiovisual. “El cine y la música están ligados desde siempre. Aunque el cine nace mudo, lo acompañaban piezas en vivo con piano u orquestas, así que la idea de la música siempre estuvo presente. Hay películas bolivianas que son íconos donde la música se vuelve tan fuerte que la gente la canta; la canción de ‘Mi socio’ a veces es más conocida que la película, o ‘Para recibir el canto de los pájaros’ con la voz de Emma Junaro. La música es el alma de las películas, y que el cine se una con la música es una unión natural», sostuvo Márquez.
La directora ejecutiva resaltó el aporte de compositores indispensables como Cergio Prudencio, Oscar García, José María Velasco Maidana y Alberto Villalpando, a quien calificó como un creador de vanguardia. Asimismo, agradeció el esfuerzo técnico de cada uno de los instrumentistas de la orquesta, destacando que detrás de cada interpretación hay meses de constante preparación.
Recorrido de 101 minutos por las grandes obras de nuestra cinematografía
El programa oficial del concierto abarca aproximadamente 101 minutos de interpretación corrida e incluye piezas esenciales compuestas por Cergio Prudencio. Para recibir el canto de los pájaros (orquestada por Javier Parrado) y El día que murió el silencio, junto con las célebres obras de Alberto Villalpando para Amargo Mar, Mina Alaska y la infaltable Mi socio (con orquestación del maestro Willy Pozadas). A estas creaciones se suman la Música de películas, Suite de Jaime Mendoza Nava, las siete piezas de Amerindia de José María Velasco Maidana acompañadas por proyecciones de Wara Wara, la composición Chipaya de Gastón Arce, y una cuidadosa selección musical de Óscar García Guzmán perteneciente a la película Corazón de Jesús, abarcando sus créditos cinematográficos y un imponente cierre orquestal.
ELevento se suma a las celebraciones centrales por el cincuentenario de la Cinemateca Boliviana, marco institucional en el cual además se concretará la firma de un convenio de colaboración de largo plazo con la OSNB.
Para que toda la comunidad pueda formar parte de esta fiesta cultural, las entradas se encuentran disponibles a costos simbólicos y de gran accesibilidad (20 Bs para la sección de platea y 25 Bs para mezzanine), pudiendo ser adquiridas de forma directa en la página web institucional (www.sinfonicabolivia.gob.bo) o mediante consultas telefónicas a los números 2145353 y 62562541.
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