Miles de devotos provenientes de diferentes departamentos de Bolivia y del exterior llegaron ayer hasta el municipio de Quillacollo, Cochabamba, para expresar su fe y devoción a la Virgen de Urkupiña, en una multitudinaria jornada que combinó peregrinación, oración, música y danza durante una de las celebraciones religiosas y culturales más importantes del país.
Desde tempranas horas, el templo de San Ildefonso se convirtió en uno de los principales puntos de concentración de los creyentes, quienes formaron largas filas para acercarse hasta la imagen de la Virgen, recibir bendiciones, encender velas y elevar plegarias por la salud, el bienestar de sus familias y mejores días para Bolivia.
Los peregrinos llegaron desde distintos municipios de Cochabamba, Santa Cruz y otras regiones del territorio nacional. También arribaron creyentes procedentes del exterior, principalmente de Argentina, quienes señalaron que mantuvieron durante años la tradición de viajar hasta Quillacollo para agradecer por los favores recibidos y renovar sus promesas de fe.
Entre los visitantes se encontraba un devoto llegado desde Santa Cruz, quien relató que había participado de la festividad durante aproximadamente dos décadas y que, en esta oportunidad, había acudido nuevamente para pedir paz, felicidad y salud para los bolivianos.
Una pareja procedente de Argentina que también fue hasta el santuario y explicó que había realizado la peregrinación durante cerca de 20 años. Ambos señalaron que su presencia respondía al compromiso asumido con la Virgen y al agradecimiento por las bendiciones recibidas a lo largo de los años.
En inmediaciones del templo, los fieles llevaron flores, velas, imágenes religiosas y diferentes objetos en miniatura que simbolizaron viviendas, vehículos, negocios y otros proyectos que esperaban concretar. Muchos buscaron además acercarse a la imagen de la Virgen y tocar su manto como expresión de fe y esperanza.
La celebración religiosa tuvo como complemento el desarrollo de la Gran Entrada Folklórica de Urkupiña, que comenzó después de las 08.30 y reunió a 84 fraternidades provenientes de Cochabamba y otras regiones del país. Más de 80.000 danzarines participaron del recorrido de más de cuatro kilómetros como muestra de agradecimiento y devoción a la denominada patrona de la integración nacional.
Desde primeras horas de la mañana, familias enteras ocuparon distintos sectores de la ruta para observar el paso de las fraternidades. Los espacios habilitados para el público registraron precios que oscilaron entre 50 y 200 bolivianos, dependiendo de la ubicación y de la cercanía al palco principal.
Durante el recorrido, las fraternidades desplegaron distintas expresiones de la danza y folklore, mientras los músicos acompañaron el paso de los bailarines que ofrecieron su esfuerzo a la Virgen como cumplimiento de promesas y agradecimiento por los favores recibidos.
La jornada mostró dos expresiones que confluyeron alrededor de Urkupiña: por un lado, la multitudinaria entrada de danzarines y músicos; y, por otro, el recogimiento de cientos de personas que permanecieron en el templo de San Ildefonso para rezar, encender velas y presentar sus peticiones.
Entre los pedidos de los fieles predominó la salud para sus familias, aunque numerosos peregrinos bolivianos también encomendaron al país y expresaron su esperanza de que mejoraran las condiciones económicas y sociales.
Quillacollo vivió así una de las jornadas centrales de la Festividad de Urkupiña, con miles de personas que llegaron desde varias regiones y otros países para mantener una tradición que combinó fe, promesa, música y danza a los pies de la Virgen.
FERIADO LARGO
Cochabamba vive desde ayer un feriado departamental por la festividad de la Virgen de Urkupiña. La jornada implicó la suspensión de actividades laborales en los sectores público y privado y, al coincidir con viernes, da paso a un fin de semana largo de tres días.
El descanso se extenderá hasta el domingo 16 de agosto, en medio de las actividades centrales de la festividad que cada año congrega a miles de devotos, visitantes y turistas en el departamento.
El feriado departamental acompaña una de las fechas de mayor significado para Cochabamba, tanto por su dimensión religiosa como por el movimiento social, cultural y económico que genera la festividad. (Cochabamba, agencias)
La entrada Urkupiña desbordó Quillacollo con fe, danza y miles de devotos se publicó primero en El Diario – Bolivia.
Miles de devotos provenientes de diferentes departamentos de Bolivia y del exterior llegaron ayer hasta el municipio de Quillacollo, Cochabamba, para expresar su fe y devoción a la Virgen de Urkupiña, en una multitudinaria jornada que combinó peregrinación, oración, música y danza durante una de las celebraciones religiosas y culturales más importantes del país. Desde
La entrada Urkupiña desbordó Quillacollo con fe, danza y miles de devotos se publicó primero en El Diario – Bolivia.
Miles de devotos provenientes de diferentes departamentos de Bolivia y del exterior llegaron ayer hasta el municipio de Quillacollo, Cochabamba, para expresar su fe y devoción a la Virgen de Urkupiña, en una multitudinaria jornada que combinó peregrinación, oración, música y danza durante una de las celebraciones religiosas y culturales más importantes del país.
Desde tempranas horas, el templo de San Ildefonso se convirtió en uno de los principales puntos de concentración de los creyentes, quienes formaron largas filas para acercarse hasta la imagen de la Virgen, recibir bendiciones, encender velas y elevar plegarias por la salud, el bienestar de sus familias y mejores días para Bolivia.
Los peregrinos llegaron desde distintos municipios de Cochabamba, Santa Cruz y otras regiones del territorio nacional. También arribaron creyentes procedentes del exterior, principalmente de Argentina, quienes señalaron que mantuvieron durante años la tradición de viajar hasta Quillacollo para agradecer por los favores recibidos y renovar sus promesas de fe.
Entre los visitantes se encontraba un devoto llegado desde Santa Cruz, quien relató que había participado de la festividad durante aproximadamente dos décadas y que, en esta oportunidad, había acudido nuevamente para pedir paz, felicidad y salud para los bolivianos.
Una pareja procedente de Argentina que también fue hasta el santuario y explicó que había realizado la peregrinación durante cerca de 20 años. Ambos señalaron que su presencia respondía al compromiso asumido con la Virgen y al agradecimiento por las bendiciones recibidas a lo largo de los años.
En inmediaciones del templo, los fieles llevaron flores, velas, imágenes religiosas y diferentes objetos en miniatura que simbolizaron viviendas, vehículos, negocios y otros proyectos que esperaban concretar. Muchos buscaron además acercarse a la imagen de la Virgen y tocar su manto como expresión de fe y esperanza.
La celebración religiosa tuvo como complemento el desarrollo de la Gran Entrada Folklórica de Urkupiña, que comenzó después de las 08.30 y reunió a 84 fraternidades provenientes de Cochabamba y otras regiones del país. Más de 80.000 danzarines participaron del recorrido de más de cuatro kilómetros como muestra de agradecimiento y devoción a la denominada patrona de la integración nacional.
Desde primeras horas de la mañana, familias enteras ocuparon distintos sectores de la ruta para observar el paso de las fraternidades. Los espacios habilitados para el público registraron precios que oscilaron entre 50 y 200 bolivianos, dependiendo de la ubicación y de la cercanía al palco principal.
Durante el recorrido, las fraternidades desplegaron distintas expresiones de la danza y folklore, mientras los músicos acompañaron el paso de los bailarines que ofrecieron su esfuerzo a la Virgen como cumplimiento de promesas y agradecimiento por los favores recibidos.
La jornada mostró dos expresiones que confluyeron alrededor de Urkupiña: por un lado, la multitudinaria entrada de danzarines y músicos; y, por otro, el recogimiento de cientos de personas que permanecieron en el templo de San Ildefonso para rezar, encender velas y presentar sus peticiones.
Entre los pedidos de los fieles predominó la salud para sus familias, aunque numerosos peregrinos bolivianos también encomendaron al país y expresaron su esperanza de que mejoraran las condiciones económicas y sociales.
Quillacollo vivió así una de las jornadas centrales de la Festividad de Urkupiña, con miles de personas que llegaron desde varias regiones y otros países para mantener una tradición que combinó fe, promesa, música y danza a los pies de la Virgen.
FERIADO LARGO
Cochabamba vive desde ayer un feriado departamental por la festividad de la Virgen de Urkupiña. La jornada implicó la suspensión de actividades laborales en los sectores público y privado y, al coincidir con viernes, da paso a un fin de semana largo de tres días.
El descanso se extenderá hasta el domingo 16 de agosto, en medio de las actividades centrales de la festividad que cada año congrega a miles de devotos, visitantes y turistas en el departamento.
El feriado departamental acompaña una de las fechas de mayor significado para Cochabamba, tanto por su dimensión religiosa como por el movimiento social, cultural y económico que genera la festividad. (Cochabamba, agencias)
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